“Livin’ on a prayer”, ¿canción de amor o himno para la clase trabajadora?

Pese a no estar en la controvertida lista de las 500 mejores canciones según la revista Rolling Stone, “Livin’ on a prayer”, de Bon Jovi, es sin duda una de los temas más famosos del rock. No es para menos, tiene un estribillo muy pegadizo y es raro que no se encuentre en el repertorio habitual de bares y discotecas de rock, donde acaba siendo coreado por una muchedumbre en avanzado estado de embriaguez.

Como es de esperar en Bon Jovi, nos encontramos ante una canción de amor, no obstante, el trasfondo nos aporta elementos más interesante para el análisis. En esencia, Tommy y Gina son dos jóvenes pertenecientes a la clase trabajadora estadounidense de los 80 que sobreviven a duras penas para llegar a fin de mes. Tommy está sin trabajar debido a la huelga que mantienen los sindicatos en los puertos y es Gina la que aporta el dinero en casa. A pesar de las penurias, las inevitables dudas y la incertidumbre, los dos se aman, se tienen el uno al otro y siguen resistiendo para salir algún día del hoyo.

 

“We’ve gotta hold on to what we’ve got.
It doesn’t make a difference if we make it or not.
We’ve got each other and that’s a lot.

En esta tesitura es donde cabe hacerse la pregunta ¿estamos ante una historia romántica más que trata de hacernos ver que el amor todo lo puede? Resulta fácil sin duda llegar a tal conclusión con una lectura rápida de la letra. Es hasta probable caer en la visión de tomarlo como una alegoría liberal-cristiana según la cual con el esfuerzo individual todo se consigue, no perdamos de vista la figura del emprendedor (aunque eso es otro tema del que no cabe hablar aquí).

El trasfondo importa

La réplica, o quizás el otro punto de vista, según se prefiera, es analizarlo desde el prisma de lo laboral. Desde esta perspectiva, podemos ver que Tommy y Gina son el prototipo de la familia trabajadora americana que trabaja duramente para seguir adelante. Sí, las conexiones afectivas son un componente fundamental sobre el cual se estructuran las familias (no el único), pero también lo es el compañerismo. En este caso nos encontramos a dos semejantes que provienen del mismo sustrato social. Podemos desplazar entonces el eje de la relación de la pareja a la de compañeros, donde priman las relaciones de la solidaridad, concepto clave dentro del movimiento obrero.

Así pues, se apoyan mutuamente no tanto como amantes si no como tradicionalmente los trabajadores se han apoyado el uno al otro. Por ejemplo, las cajas de resistencia durante las huelgas son herramientas donde el dinero de unos se destinaba a brindar un apoyo económico a otros, como en este caso hace Gina. Si nos ponemos espléndidos, hasta  podemos ver la frase donde se dan la mano como un paralelismo con el mismo gesto tradicional del movimiento obrero.

Take my hand and we’ll make it. I swear.

Así pues… ¿es “Living on a prayer” otro tema manido de amor romántico que se deba desmitificar o bien puede ser adoptado por la clase trabajadora como un ‘himno’ para reafirmarse en su identidad?  Resulta imposible ser asertivo a la hora de dirimir esta cuestión. De hecho, es posible que la prioridad de Jon Bon Jovi fuese escribir una bonita canción aún desprendiéndose de ella una cierta sensibilización social. No obstante, no olvidemos que lo maravilloso de la música y del arte en general es que dejan la puerta lo suficientemente abierta para hacer nuestras propias interpretaciones.

Así que sí, no deja de ser una canción que reproduce en parte los clichés del amor romántico, pero no quita que miles y miles de trabajadores/as se sientan identificados con la historia de Tommy y Gina y canten la canción como si estuviesen cantando la historia de su vida.

*Post scriptum

La fotografía de la cabecera corresponde a Nick Sobotka, personaje de la segunda temporada de The Wire. Pese a pertenecer a otro contexto histórico, Nick también trabaja en el puerto y sufre las consecuencias de las políticas de desindustrialización, que como ya sucediera con Ronald Reagan, pusieron a la clase trabajadora americana contra la pared.  El personaje tiene además una familia que mantener y ha de abrirse paso a pesar de las dificultades laborales de los estibadores.

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Javier Garrido

Javier Garrido nace en Talavera de la Reina y se muda a Madrid, donde se licencia en Comunicación Audiovisual. Sus diversos fracasos musicales no le resignan y reincide con asiduidad. Enamorado del cine, aprendiz de fotografía y dejado con la literatura.

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