La “Última Generación” de Extremoduro más cerca gracias a Donald Trump

 

Hace dos semanas iba de camino a mi parcela con los Extremoduro sonando en el coche, era 4 de Junio y aún no habían pasado 72 horas desde que Donald Trump anunciara que abandonaba el Acuerdo de Paris. Por si aún queda algún despistado, el citado acuerdo venía a ser un documento firmado por la casi totalidad de los países del mundo para continuar con la agenda de reducción de gases de efecto invernadero iniciada en 1997 con el Protocolo de Kioto.

Con la comprensible preocupación que le debe producir a todo aquel que se considere ecologista, empezó a sonar en el coche “Última Generación”, perteneciente al disco Deltoya  de 1992. En ella, Robe nos dibuja un futuro (no muy lejano) catastrófico, donde plantas y animales parecen estar extintos: “Se acabaron ya las flores las lechugas y el jamón” y en las que nos dice irónicamente que a pesar de ellos aún tendremos el valor de considerarnos seres racionales y lúcidos: “ya no hay peces de colores sólo seres racionales”, “se apagaron los colores, se encendió la humanidad, nos quedaron cuatro listos sin paisajes que pintar”.

La canción también tiene unas palabras reservadas para poner en evidencia la manera tan inefectiva que tiene la sociedad de solventar sus problemas, que mientras centra sus esfuerzos en temas menores, hace oídos sordos a los grandes: “hay que sacar de la cárcel mil camellos sin perdón, meter contaminadores, cazadores y al matón y al alcalde por mamón”. Bueno, la letra no lo dice así pero ¿acaso no es cierto, que por ejemplo se centran muchos medios en desarticular redes de tráfico de drogas (tanto las grandes como las pequeñas) mientras en este caso, no hacemos lo suficiente para ponerle freno a quienes contaminan ríos, playas o bosques? En la cúspide de responsabilidades, se encuentra la figura del alcalde, que creo yo que más bien representa la función política encargada de gestionar tales asuntos.

Hoy viernes, que nos encontramos en plena ola de calor (la más temprana en 36 años al parecer) me ha parecido acertado poner en relación el futuro que nos dibujó Extremoduro de seguir impasibles con el cambio climático a base de decisiones políticas de ejecutivos como el de Trump. Hay que recordar no obstante, que el tema está escrito en el 92, cinco años antes de que la comunidad internacional se pusiera manos a la obra con el problema de la contaminación, pero viendo los insuficientes resultados que estamos obteniendo, cabe preguntase si estamos haciendo los esfuerzos necesarios.

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Javier Garrido

Javier Garrido nace en Talavera de la Reina y se muda a Madrid, donde se licencia en Comunicación Audiovisual. Sus diversos fracasos musicales no le resignan y reincide con asiduidad. Enamorado del cine, aprendiz de fotografía y dejado con la literatura.

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