Rocktiembre 2016: el mejor rock de la Transición, entre la reivindicación y la nostalgia

Llevaban largo tiempo promocionándolo en las radios y medios cercanos al rock, con el Pirata y el Mariskal Romero a la cabeza –no por nada, ayer maestros de ceremonias encargados de presentar a cada banda y de animar el cotarro en los diez minutos que transcurrían al cambiar cada grupo-: repetir en Las Ventas en 2016 el Rocktiembre de 1978. Proyecto que, por cierto, ya se realizó en Vallecas en 2008, un proyecto titulado “30 años de Nos va la marcha” en el  auditorio de Villa de Vallecas, con dos ignotas bandas vallecanas (Boletus y Motociclón), Coz, Casablanca, Sherpa, Asfalto y Obús. Pero si en aquella ocasión se pretendía hacer una especie de segunda parte, en esta ocasión se mezclaba la nostalgia –unir a todos los que estuvieron allí en el 78 o pudieron estar, con la paradoja de que Barón Rojo entonces no existía porque se llamaba Coz, y Coz en aquel concierto se llamaba Mad- junto con la reivindicación: las antiguas bandas proletarias de los barrios del cinturón rojo de Madrid, ya sexagenarias pero aún en forma, llenando Las Ventas, para sacar músculo, poderío y fuerza.

Sin duda alguna, cualquiera de ellas debería justificar el llenazo por sí mismos, pero bueno, el mundo es como es y está como está. Y yo siempre tengo mis dudas sobre cuánta culpa tiene el rock de haber sido desterrado como música de la juventud como cuánta culpa tienen aquellos que lo ghettizan al defender lo que ellos consideran “auténtico” de manera dogmática y condenar cualquier hibridación, si bien el rock quizá sea la música que mejor soporta la fusión entre las que existan. En cualquier caso, aquí la paradoja, ni el disco ni la película dirigida por Manu Berastegui, Raimundo García y Manuel Gómez Pereira sobre el Rocktiembre de 1978, ambos con el título de Nos va la marcha, aparecieron en su momento en doble LP y en videocasete beta sin haber sido ninguno de ellos reeditado jamás.

 

Actuación de Burning. Foto: Fabio Huertas
Actuación de Burning. Foto: Fabio Huertas

Consideraciones al margen, se presentaban 6 horas del mejor rock en castellano con 6 referencias históricas ineludibles del rock madrileño (6 bandas 6 en el coso taurino). Cada una con su distinta historia, pero todas ellas manteniendo en común la lucha contra las adversidades por seguir en la brecha, las dificultades en diversas etapas por seguir a flote, los continuos cambios de miembros, cuando no rupturas temporales y reintentos, y un espectáculo y una discografía que mira a la vez al futuro -los creadores son creadores hasta el momento de su muerte, y siempre tienen algo nuevo que aportar- como al pasado –se saben viejas glorias cuyo momento culmen pasó hace décadas, y no dudan en hacer rememorar al oyente aquellas canciones por las que saben que han acudido al concierto-. El público iba generalmente de negro, como marca el estandarte rockero, y la edad hacía suponer que la mayoría de la gente fueron infantes en los 70 y hoy día ya tienen hijos adolescentes, que por otro lado, no se quedaron en casa y también se dejaron por allí.

Tras “Like a rolling stone” pero en versión Rolling Stones, cómo no estando el Mariskal por ahí, abrieron fuego haciendo juego Coz, con el incombustible Juan Márquez al frente, que presentó varias veces a su banda. Coz quizá sea la banda más guadianesca de todas (tal y como la definió Julio Castejón). Y es que mientras Juan Márquez se dedicaba a la edición discográfica (mientras existen discos de Coz aún jamás reeditados) o a, según los periódicos, ganar más de un millón de euros con el tema de la música de madrugada, paralelamente regrababa algún que otro disco nuevo, que en la mayoría de los casos solían bucear en nuevas versiones a dúo de antiguas grabaciones. Con una banda entre la que estaban el batería eterno de Coz Enrique Ballesteros, algunos antiguos miembros de Banzai, y bastantes buenos músicos, los Coz huyen del estigma de los edulcorados arreglos de sus dos primeros LPs ofreciendo un recital de guitarras aguerridas, sin concesión alguna al pop, cercano al heavy, con versiones muy musculosas de sus dos himnos, “Más sexy” y “Las chicas son guerreras”. En “Imagínate” recordaron con un vídeo a John Lennon, Manolo Tena, Tony Urbano, Chiqui Mariscal, Terry Barrios, Víctor Ruiz y Joe Morales de Mad. Tuvieron la mala suerte de abrir el festival saliendo a tocar incluso cinco minutos antes de la hora anunciada, por lo que a lo largo de su actuación la gente iba llenando el coso. Entre banda y banda, el Pirata anuncia por enésima vez que nos hagamos fotos para el photocall del DVD que se está grabando (ojalá y se edite, había logotipos de Warner por ahí) y entre él y el Mariskal pinchan a Cucharada, Led Zeppelin, Tequila, Leño, AC/DC, Iron Maiden mientras defienden el rock de no sé exactamente qué ataques.

Topo son muy queridos en su tierra y se marcaron una actuación donde tocaron sus canciones más famosas de su repertorio de oro, dejando fuera algún que otro himno (“Cantante urbano”, “Después del concierto”) por falta de tiempo… Ellos fueron los primeros que se metieron al público en el bolsillo, muy comunicativos, con un concierto fortísimo y potentísimo del mejor rock en castellano, con continuas interpelaciones al público, dejando el pabellón muy alto. Y Ñu no se quedaron atrás. Con una banda de cinco músicos y dos coristas –que José Carlos Molina ni se molestó en presentar-, ataviado con un chaleco roja, José Carlos Molina entró corriendo en el escenario irradiando una energía fortísima, e hilvanando en un popurrí de 15 minutos “Preparan / No hay ningún loco / La granja del loco” y un repertorio elegido entre lo mejor. Por cierto, “El tren” (que fue defendida por Leño en 1978) se fusionó a una versión instrumental de “El flautista”, donde la flauta de José Carlos Molina se fundía a las notas del violín de Judit Mateo, en un momento de verdadera gloria rockera. Por cierto, Ñu sufrió la intransigencia de los tiempos por parte de la organización, que había estipulado 50 minutos inamovibles para cada banda, al intentar interpretar “Tocaba correr” en acústico y encontrarse que tanto los bafles como los micros estaban apagados, y tenerse que conformar Molina con tararear a capella una estrofa de la canción antes de salir precipitadamente del escenario.

La cuarta banda en salir, ya noche cerrada, fue Asfalto. Si bien antes habíamos tenido tres máquinas de rock duro, contundente y vigoroso, de guitarras cortantes, ahora nos encontramos con una banda que, aunque saben hacer rock muy potente cuando corresponde, presta una enorme atención a los teclados, matices, desarrollos progresivos y detalles sonoros, con lo cual apaciguó en cierto modo al público (además de, tras anunciar Castejón una noche de clásicos, introducir en el repertorio “Molinos de viento”, una canción tan bella como desconocida). “Ya está bien” fue cantada por partes entre Julio Castejón y su hijo Paul, guitarrista y flautista, que paradójicamente no había nacido cuando se grabó para el primer LP de Asfalto. Pudo haberse dado una reunión de José Luis Jiménez, Lele Laina y Julio Castejón, pero en su lugar, nos encontramos con dos bandas distintas tocando una misma canción propia, “Días de escuela”, por cierto, igual de calurosamente recibida por el público cuando la toca Asfalto que cuando la toca Topo. La versión de “Rocinante” quizá fue el momento más emotivo de toda la noche.

Los hermanos de Castro tocaron en el Rocktiembre como Coz, y aquí lo hacían como Barón Rojo, centrándose en su repertorio en sus primeros discos. Bastante bien instrumentalmente, aceptable Armando como cantante –servidor es detractor de la voz de Carlos de Castro, se siente-, mucho Volumen brutal, pero si de ceñirse al repertorio de los dos primeros LPs se trataba (8 de las 10 canciones), fueron clamorosas la ausencia de varios de sus más estruendosos éxitos de esos discos: ni “Los rockeros van al infierno”, “Concierto para ellos”, “Larga vida al rock & roll” o “Barón Rojo” sonaron. ¿Echan en falta ustedes cierto cantante y bajista apellidado Campuzano? Yo también, pero todos sabemos que la historia de Barón Rojo no tiene final feliz. La posibilidad de que estas canciones se quedaran fuera por esperar una laxitud en los tiempos que no tuvo lugar no es descartable, pero no parece la más probable.

Tras muchas horas de música, cerraron Burning, con una superbanda con metales (9 músicos y dos coristas, sin contar a Johnny) que se alejaron del rock duro y robusto homologable al heavy de la mayoría de bandas anteriores para presentar su rocanrol de base stoniana, chulería y camaradería nocturna. Impecables en sonido, arriesgaron en su repertorio al meter cuatro canciones de su último álbum de estudio (Pura sangre, 2013) y su piano de terciopelo rosa y negro en mitad del escenario. Un fin de fiesta a la altura de lo anterior con la traca final de sus grandes temas. Mientras tanto, se daba la paradoja de que en los actuales Burning hay miembros de Coz (Eduardo Pinilla, a la guitarra) o de Topo (Cacho Casal, a la batería), no hubo prácticamente ninguna colaboración entre bandas. Salvo cuando como colofón al esforzado Mariskal se le ocurre que salgan todos los músicos de las diferentes bandas a cantar al escenario, chuleta en mano, “Sábado a la noche” de Moris, algo que solo pareció tomarse medianamente en serio Julio Castejón, que aún así se equivocó con la letra. Fue este un buen momento de ver a Julio Castejón abrazado a José Luis Jiménez compartir micrófono con José Carlos Molina, pero todo daba la impresión de ser una descacharrante improvisación. Son las 00:30, y tras 6 horas y media de festival, se desaloja a la gente mientras el cantautor de culto Noel Soto suena por los altavoces.

SETLIST

COZ

  1. Abran Fuego, Hagan Juego
  2. Leche En Polvo
  3. Te Persigue Un Cowboy
  4. Solo guitarra / Bate De Béisbol
  5. Más Sexy
  6. Imagínate / Hey Jude
  7. Adiós Delgadita
  8. Las Chicas Son Guerreras
  9. Juega Para Ganar

TOPO

  1. Los Chicos Están Mal / Marea Negra
  2. Ciudad De Músicos
  3. Blues Del Dandy
  4. Vallecas 1996
  5. Colores
  6. Trae A Casa Tu Amor
  7. Días De Escuela
  8. Mis Amigos Dónde Estarán

ÑU

  1. Preparan
  2. No Hay Ningún Loco
  3. La Granja Del Loco
  4. Fuego
  5. Ella
  6. Sé Quién
  7. El Tren
  8. El Flautista
  9. Más Duro Que Nunca
  10. Tocaba correr (NO)

ASFALTO

  1. No Estás Solo
  2. Ya Está Bien
  3. Más Que Una Intención
  4. Molinos De Viento
  5. La Batalla
  6. Días De Escuela
  7. Rocinante
  8. Es Nuestro Momento
  9. Capitán Trueno

BARÓN ROJO

  1. Rokero Indomable
  2. El Barón Vuela Sobre Inglaterra
  3. Chica De La Ciudad
  4. Incomunicación
  5. Las Flores Del Mal
  6. Hermano Del Rock ‘N’ Roll
  7. Con Botas Sucias
  8. Solo de Armando / Satánico Plan (Volumen Brutal)
  9. Resistiré
  10. Cuerdas De Acero

BURNING

  1. Madrid / Jim Dinamita
  2. Willie Dixon
  3. Tú Te Lo Llevas Todo
  4. Todo A Cien
  5. ¿Qué Hace Una Chica Como Tú En Un Sitio Como Este?
  6. Bestia Azul
  7. Estoy Ardiendo (I’m Burning)
  8. Ginebra Seca / Jumping Jack Flash
  9. Esto Es Un Atraco
  10. Es Especial
  11. Mueve Tus Caderas

DESMADRE FINAL

Sábado A La Noche

Comenta con tu usuario de Facebook

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Al utilizar nuestro sitio web, usted consiente el uso de cookies de acuerdo con nuestra política de cookies. Obtenga más información sobre: cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies