Roberto Musso, de El Cuarteto de Nos: “El método científico y el creativo tienen muchísimos puntos en común”

Los cinco de El Cuarteto de Nos. | Facebook de la banda.
Los cinco de El Cuarteto de Nos. | Facebook de la banda.

(Silvana Carrillo y Grecia Monroy.) Sobre la composición de canciones no hay nada definitivo. Aunque una canción queda siempre como explicación de sí misma, la curiosidad de conocer el proceso que la hizo “ser” late siempre en mucho de nosotros. Quizás es porque ese proceso nos deja asomarnos a espacios que van más allá de lo musical y nos llevan a los orígenes en los que alguien descubrió que hacer canciones era algo a lo que podía y quería dedicar su vida.

Ante una banda como El Cuarteto de Nos, integrada por los uruguayos Santiago Marrero, Roberto Musso, Gustavo “Topo” Antuña, Álvaro Pintos y Santiago Tavella, esta curiosidad es casi inevitable: sus canciones enganchan tanto por su estilo pop-rock —aunque incluyen también otros ritmos—, como por sus letras, en las que aprovechan al máximo los recursos formales del lenguaje (como la rima), además del humor, la ironía, pero también la sincera emotividad, en el desarrollo de temas y conceptos que han refrescado, desde hace poco más de 30 años, la escena musical latinoamericana.

En el intermedio del cierre de su gira por Argentina y del inicio de su paso por México, pudimos charlar, vía telefónica, con Roberto Musso, vocalista y compositor de una gran mayoría de las canciones de la banda. Algunas de las cosas que nos compartió fueron su experiencia al momento de componer canciones, el papel tan importante que tiene el lenguaje en ese proceso creativo y el porqué del interés de la banda en situar a la palabra en un lugar igual de importante que la música.

Roberto Musso de El Cuarteto de Nos. | Facebook de la banda.
Roberto Musso de El Cuarteto de Nos. | Facebook de la banda.

Roberto Musso es sencillo e inteligente al hablar y se nota que, oscilando entre un pensamiento lógico y una sensibilidad sutil, su mente bulle de ideas conforme se va expresando. Su formación como ingeniero le ha permitido llegar a entender que el pensamiento “científico” y el “creativo” no están disociados y que tienen más procesos en común de los que a veces puede llegar a parecer: “creo que el ingeniero está subvalorado como alguien sensible. Creo que, cuando alguien se mete al mundo de las matemáticas y de la lógica, tiene algo que ver con la creación: con escapar del mundo real, con poder meterse en el mundo imaginario de los números, de lo que después va a volverse real, pero que está y no está asociado con la realidad. Además, para mí, el método científico y el método creativo tienen muchísimos puntos en común. El método científico no tiene miedo al error, sino que justamente aprende del error —muchas veces los grandes descubrimientos fueron hechos así. Cuando vas a escribir una canción es lo mismo: no tener miedo al fracaso. Con la metodología pasa lo mismo: te digo que yo no soy nadie que pueda escribir una canción en quince minutos ni mucho menos; por eso, preciso de esa metodología que aprendí siendo estudiante.”

Una vez que Roberto ha entrado en ese proceso de composición, cuando se encuentra en el estudio de su casa —quizás sentado en un sillón azul y tomando un almendrado (se recomienda escuchar “Breve descripción de mi persona”)— ¿cómo va “surgiendo” la canción? ¿Sale primero la letra, la música, el tema…? Él nos explica: “Yo me imagino que tengo una manera medio peculiar de componer; creo que cada compositor la ha de tener también. Me imagino primero la canción como un concepto. No puedo escribir una letra sola sin música ni tampoco tengo música esperando una melodía y una letra que la correspondan. Entonces, estoy a veces mucho tiempo buscando un tema específico que quiero cantar en una canción y a partir de ahí uno empieza a estudiar mucho el tema y a desarrollar paralelamente tanto la música, la letra, el tipo de lenguaje que voy a usar, hasta el ambiente de la canción, los sonidos… En la computadora que tengo acá en el estudio de mi casa pongo mucha información de todo eso. Así dejo la canción sobre-terminada con cosas que tengamos que sacar cuando grabemos en definitiva. Pero, si no sabemos el concepto, me es muy difícil poder escribir una canción. Como que no podemos empezar a escribir una canción sin orden. Entonces, primero digo: «¡ah, bueno! Voy a escribir una canción sobre el bullying» —la de “Buen día Benito”—, pero quiero que hable de la venganza y de las culpas y así voy viendo de qué forma escribirla. Pero no empecé esa canción diciendo: «Buen día Benito, ¿te acordás de mí?»”.

El Cuarteto de nos en el escenario. | Facebook de la banda.
Los uruguayos de El Cuarteto de Nos sobre el escenario. | Facebook de la banda.

Para él, en conclusión, ideas antes que palabras. Una vez que se tienen las ideas, ¿cómo ir dándoles forma? Lo que dice una de sus canciones —de Bipolar (2009)— nos puede una dar pista: Entonces es cuando mis respuestas se apilan y flotan en el viento como las de Dylan. Éste, como otros tantos versos del Cuarteto, tiene una de esa rimas que convencen. Este recurso de la rima es una forma de argumento y, además, permite poner en práctica lo mucho que el lenguaje tiene de juego y de flexibilidad. Como antes mencionamos, este trabajo con el lenguaje es un rasgo característico de las canciones del Cuarteto. Sin embargo, no siempre le apuestan al mismo modelo: “Hay distintos tipos de canciones nuestras: hay algunas que son más melódicas, digamos, y hay otras que llegan al límite de lo imaginable con palabras que riman, a su vez, con otras palabras de determinadas frases. Cuando me auto-impongo ese desafío de buscar rimas inteligentes o interesantes y que, además, aporten a la canción, que no generen información intrascendente, me las busco como un juego.

Ese juego y “forcejeo” con el lenguaje requiere tiempo y mucho trabajo. Por eso, Roberto nos cuenta que puede llegar a pasar hasta un mes trabajando sobre la misma canción. Por supuesto, esta búsqueda de la palabra adecuada no se hace desde la nada; es preciso un fondo del cual escarbar: “Desde chico soy muy buen lector de libros de autores latinoamericanos que me han gustado desde siempre. Todo ese lenguaje florido que tiene el español me parecía que se estaba desaprovechado en el ámbito rockero, específicamente latinoamericano. Poder incorporar, digamos, literatura en español en canciones que tienen, en definitiva, un formato pop como las nuestras está buenísimo.”

En la historia de la música, específicamente de la latinoamericana, ha habido diferentes momentos en los que las letras de las canciones se han colocado en el lugar central de la composición y la interpretación. Así sucedió con El Cuarteto, aunque, según dice Roberto, no fue tanto que quisieran marcar una “nueva línea” o una “ruptura” en la forma de hacer música, sino que “empezamos desde muy chicos de edad la banda y como que siempre el tema del lenguaje y los juegos de palabras estaban en nuestros juegos. ¡Sabés que éramos más nerds que otra cosa cuando empezamos la banda…! Entonces, el uso de lenguaje te diría que hasta estaba incorporado a nuestras personalidades. Después, eso se volvió el sello distintivo del Cuarteto: poder auto-construirnos un lugar propio en base a las canciones. Yo creo que también tiene que ver con que ninguno de nosotros es un músico virtuoso de su instrumento ni de la música en sí, entonces como que capaz que la palabra es el fuerte y, bueno, hay que disimular las carencias por otro lado”, nos confiesa en medio de risas.

Santiago Marrero, Roberto Musso, Gustavo “Topo” Antuña, Álvaro Pintos y Santiago Tavella son El Cuarteto de Nos. | Facebook de la banda.
Santiago Marrero, Roberto Musso, Gustavo “Topo” Antuña, Álvaro Pintos y Santiago Tavella son El Cuarteto de Nos. | Facebook de la banda.

Por cierto que a los maestros de literatura y lengua no les vendría mal ensayar con sus alumnos el camino que siguieron Roberto, su hermano Ricardo, Alvin Pintos y Santiago Tavella —estos últimos dos miembros aún de la banda— para hacer del lenguaje algo propio mediante la creación de un lugar imaginario al que llamaron “La ciudad de Tajo” y en el cual desarrollaban increíbles contiendas: “Nos inventábamos personajes y nos grabábamos en unos cassettes viejísimos. Hacíamos como que éramos poetas que iban a leer su poesíaque eran poemas hechos por nosotros, muy malos normalmente. Los demás hacían como de críticos y todo terminaba en una batalla campal, todos peleándose: el poeta defendiéndose de las críticas y los críticos atacándolo. Eso lo grabábamos y a los dos tres días lo escuchábamos en nuestras casas y nos reíamos mucho.” De ese juego salieron personajes de las canciones de la primera época del Cuarteto, como “Andamio Pijuán” y “Juan Bojorge Ocorbojón”.

Afortunadamente, este ímpetu lúdico y creativo trascendió los juegos de estos chicos uruguayos y llegó a nosotros para hacernos reír, disfrutar y pensar mediante sus canciones. El juego con el lenguaje es también un juego con el pensamiento y, quizás, con la vida misma. Eso es lo que le apuesta El Cuarteto de Nos y es por eso que les seguiremos la pista en esta gira y en todos los proyectos que estén por venir.

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