“Time”, David Bowie y el tiempo que nos mata y corrompe

Portada del single 'Time' | davidbowie.com
Portada del single ‘Time’ | davidbowie.com

Sale David Bowie en mi tele, envuelto en una chaqueta como de papel Albal dorado, desplegando unas alas de cristal, sobre la cabeza de una araña gigante y extraterrestre, la que ocupa todo el escenario del Glass Spider Tour, cantando “Time”. La actuación se ubica en el momento más abisal y asqueroso de su carrera –Never Let Me Down es insufrible- y, pese a ello, se exhibe tan solemne, tan monarca absoluto, tan mesiánico y tan hermoso.

“Time”, contundente y etérea, frankensteiniana, con torso de balada rock, piernas como de cabaret y brazos de pianista de jazz –de esto último el culpable es el siempre brillante Mike Garson, ejecutor de una melodía firme e inquietante-. Concebida en 1972, cuando Bowie, más que Bowie, era un extraterrestre apocalíptico y profeta llamado Ziggy Stardust, y grabada pocos meses después, siendo incluida en el disco del rayo esquizofrénico, Aladdin Sane.

El tiempo concebido como un enemigo inevitable y siniestro, enajenado y mortal, que nos desarma como sujetos. La letra, cargada de surrealismo y amargura, tiene un aire de pena de muerte, de pintura negra. Dice Bowie que el tiempo es una “puta ágil” que cae al suelo y se masturba*. Ubica a un francotirador en nuestros cerebros “regurgitando vómito”, apodado “incestuoso y estéril”. Se pregunta, tras mirar el reloj, si no deberíamos estar viviendo. Las campanas tocan a duelo porque envejecemos, corriendo el riesgo de congelarnos y resfriarnos. Incluso el amor se presenta como algo dañino que cierra la “puerta de los sueños”.

“Time” es una canción que convierte el dolor en belleza, una joya que fue compuesta hace cuarenta y cuatro años pero que encajaría a la perfección en Blackstar, el último disco del Camaleón. Ya lo he dicho en alguna ocasión: Bowie es, quizá, el músico de rock más poliédrico, variado y vanguardista de la Historia, pero, a lo largo de toda su obra, siempre encontramos un tronco reconocible. Es inimitable. Su patente es exclusivísima.

We should be on by now.

*El 16 de noviembre de 1973, Bowie actuó en el programa musical de la NBC The Midnight Special, ofreciendo un espectáculo llamado “The 1980 Floor Show” y en cuyo repertorio incluía “Time”. Para evitar que fueran censurados los versos en los que dice que el tiempo es una prostituta que se masturba en el suelo (“Time, he flexes like a whore / Falls wanking to the floor”), el artista inglés hizo un ligero cambio a la hora de cantarlos, haciendo como si sonara “Fall Swanking to the floor”. La cosa coló.

PD: Aquí la versión de “Time” de la que hablaba al inicio del texto:

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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