“Ashes to Ashes”, de David Bowie: el Mayor Tom era un yonki atormentado

Portada del single de 'Ashes to Ashes' | davidbowie.com
Portada del single de ‘Ashes to Ashes’ | davidbowie.com

David Bowie dijo que Scary Monsters “fue una especie de purga. Era yo mismo, exorcizando de mi interior los sentimientos con los que me sentía incómodo”. En la entrada que dedicamos al citado disco ya contamos las circunstancias de su nacimiento –descontento con Lodger (último trabajo de la trilogía de Berlín), divorcio, participación en The Elephant Man…– y los motivos de su éxito, y éste se debió, en buena parte, al single que vio la luz en agosto de 1980, un mes antes de la publicación del álbum: “Ashes to Ashes”.

Purga y exorcismos, declaraba el genio. En la canción que nos ocupa, Bowie canta: “Nunca he hecho nada bueno, / nunca he hecho nada malo, / nunca he hecho nada imprevisto”. Los versos se presentan sin armadura, amargos, como si el artista expresara un descontento con su obra precedente –en la que encontraríamos, ni más ni menos, maravillas como Hunky Dory, The Rise and Fall of Ziggy Stardust and Spiders from Mars, Station to Station o Low-. Rizo el rizo con ese “nunca he hecho nada imprevisto”: lo imprevisto, con Bowie, es que nos presente algo convencional. Nos acostumbró demasiado bien a la revolución y a la vanguardia. Y, de hecho, cuando se volvió previsible –a finales de los 80-, fue cuando se produjo el principal bajón –llamémoslo así- musical de su carrera.

La atmósfera musical de “Ashes to Ashes”, tan negra y rosa, tan cercana al precipicio, tan hipnótica y pegadiza, con ese sintetizador clave de Chuck Hammer y ese bajo tan funky de George Murray. Bowie recupera al famoso Mayor Tom de “Space Oddity” y nos habla de su bajada al infierno, de su tormento, de su adicción, contra la que pelea… en vano:

Time and again I tell myself
I’ll stay clean tonight,
but the little green wheels are following me.
Oh no, not again.

“Ashes to ashes, funk to funky, / we know Major Tom’s a junkie”. El estribillo no puede ser más explícito. Después, Bowie canta algo así como que quiere un hacha para romper el hielo, para descender ahora mismo. A las cenizas como ceniza. Al polvo como polvo. “Hombre, acuérdate que polvo eres y que al polvo volverás” (Génesis, III, 19). Y luego, como broche, viene ese mantra de la madre que dice que, para hacer las cosas bien, mejor no gozar de la compañía del Mayor Tom. Increíble.

En su momento, el videoclip de “Ashes to Ashes” fue el más caro de la historia (500.000 dólares). Ahí aparecen Bowie disfrazado de Pierrot, una excavadora o una señora mayor. Disfrútenlo. Inquiétense.

También les dejamos una gran versión en directo muy posterior, en 2002, cuando la gira de Heathen.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

Un comentario sobre ““Ashes to Ashes”, de David Bowie: el Mayor Tom era un yonki atormentado

  • el 2 agosto, 2017 a las 1:47 pm
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    Un vídeo revolucionario para un tema maravilloso. El reverso amargo de esa otra maravilla, Space oddity.Gracias por publicar

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