“O Children”, de Nick Cave, y un perdón trágico por la barbarie

Nick Cave (izq) y Warren Ellis (dcha). París, febrero de 2013 | Imagen de vídeo
Nick Cave (izq) y Warren Ellis (dcha). París, febrero de 2013 | Imagen de vídeo

Qué fácil y cotidiano es disculpar. Mas perdonar, como dice Jesús Quintero, es “sólo cosa de almas grandes”. Otro Jesús, ese Dios que entró a palos en el templo de Jerusalén, afirmó que al hermano hay que perdonarlo “hasta setenta veces siete”.

Yo, sin disfrazarme demasiado de Paulo Coelho, quiero pedir perdón a los niños. A los inocentes. A los libres. Porque heredaréis un mundo repugnante, artificial, venenoso y asesino. Porque, bien sea por acción, bien por omisión, yo también soy cómplice, formo parte de esa cadena de montaje, os entrego un producto en mal estado. Que sí, que no te fustigues, que la cosa viene de atrás, me replicaréis.

Pero a mí nadie me pidió perdón por brindarme un basurero global y, al menos, hubiera agradecido el detalle.

Por otra parte, recordad que hay hombres buenos. Reivindicad la belleza, el arte, la cultura. Sed cívicos y críticos. Y alzad vuestra voz, alzad vuestra voz, niños. Este post es, simplemente, una breve apología de algo hermoso y humano, un elogio a una de las mejores canciones –esto es un blog de música, ya sabéis- de Nick Cave: “O Children”.

Incluida en el torrencial Abattoir Blues/The Lyre of Orpheus (2004), el artista australiano nos deleita con un salmo adversativo, sombrío y, finalmente, esperanzador y trascendental. Cave alerta de los limpiadores siniestros que “pasan la mopa por el piso del carnicero” y pide perdón “por lo que hemos hecho”, por esa cosa que empezó siendo divertida y que terminó en una atrocidad: “Here, take these before we run away / the keys of the gulag”.

Volvemos al Evangelio, a ese Hijo de Dios que pedía a los niños que se acercaran a él. En “O Children”, Cave pone un tren rumbo al Reino y, en sus vagones, todos están felices, más allá de sus expectativas, se liberan, se depuran: “I’m hanging in there, don’t you see? In this process of elimination”.

Así pues, aquí os dejo con un vídeo del líder de los Bad Seeds interpretando “O Children” en París, en un concierto celebrado en 2013. Imágenes que, en noviembre de 2015, duelen por partida doble: a Cave se le murió un hijo en verano; a la capital francesa, le han asesinado –a esta hora- 129.

Alzad vuestra voz. Regocijaos.

Y perdonadnos, como poco, hasta setenta veces siete.

 

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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