‘What The World Needs Now…’: El mundo necesita a PiL

Portada de What The World Needs Now... | cargorecordsdirect.co.uk
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La semana que viene es mi cumpleaños y alcanzo los 25 despierto y aprendiendo a ser joven todavía. Me da miedo hacerme viejo por si no me da tiempo a saber cómo ser joven mientras la senectud todavía no me acecha, qué sé yo, son cosas que pasan por mi cabeza, hay hasta gente que no quiere hacerse mayor por miedo a morirse, hay gente para todo.

Tengo muchos amigos que ya son viejos, troncos grandes y torcidos del oscuro bosque de mi yo más profundo, árboles que nunca he visto con mis propios ojos y a los que no he podido llamar compañeros con mi boca, cara a cara, madera a madera, pero que son mis amigos pase lo que pase. John Rotten es ya viejo, pero no pasa nada, él sí supo ser joven desde muy pronto, supongo que puede seguir dejándose llevar por sí mismo, por ese instinto de nariz arrugada y pelo puntiagudo que se contoneaba en convulsiones eléctricas en su cabeza, seguro que aún lo hace en algún rincón de esa testa de viejo que preside el cuerpo del bueno y viejo Rotten.

Yo suelo decir que el mundo necesita jóvenes, pero confieso que a veces no sé de qué cojones estoy hablando y ahora Johnny saca un disco, What The World Needs Now… (Lo que el mundo necesita ahora…), siento que me roba un poco la razón y que se ríe un poco de mí, pero es mi amigo, supongo que lo hace por mi bien.

Lo estoy escuchando en este momento, también lo escuché durante los últimos días atento, y me doy cuenta de que ni John Lydon ni yo sabemos qué necesita el mundo de verdad. La paradoja que estamos creando me hace tragar saliva un poco preocupado, así, caliente y sola, sin hielo ni whisky, sin nada que haga de este mal trago una celebración improvisada, una copa en un velatorio, ya no hay jóvenes o viejos, solo hay gente desorientada y confusa, pululando sin rumbo. Yo voy a cumplir 25 y estoy bastante perdido; John, que irá a cumplir no-sé-cuántos-cientos, no sabrá qué necesita el mundo, pero por lo pronto va firme, sonriéndose, hacia Dios-sabe-dónde, pero sabe que le importa muy poco, lo único que puede hacer es lanzar un nuevo álbum de PiL al aire para que todo el mundo se entere de lo poco que se entera.

Ahora está claro, lo que el mundo necesita ahora es jóvenes perdidos, viejos chillones, discos de PiL. Lo que el mundo necesita ahora, en realidad, es gente que no sepa lo que necesita el mundo.

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Rodrigo Pérez

Rodrigo Pérez nace en Talavera de la Reina, donde ha colaborado con distintas bandas de las que ha sido despedido fulminantemente. Estudió Biología en Salamanca y Lengua y Literatura por la UNED.

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