Moebio: “Grito ‘no’ contra los pesimistas que creen que la música está muerta”

Héctor Gerónimo, en el estudio | moebioweb.com
Héctor Gerónimo, en el estudio | moebioweb.com

Como cantaba Aute, “corren tiempos de vivir al paredón”, y el ecosistema musical y, en concreto, el del rock&roll, no es ajeno a la sentencia. De ahí que sorprenda –y se celebre- la solidez y la estabilidad de una banda como Moebio, con sus tres discos en el mercado –más un acústico que está en camino-, sus numerosos conciertos, la firme unión de sus miembros. Conversamos en el Café Comercial con Héctor Gerónimo, líder del grupo, argentino entrañable y feliz, artista hambriento y admirador de Bunbury.

P: Para cantar victoria, antes se va a la batalla. ¿Contra qué o quién se ha enfrentado Moebio?

R: Con los tiempos actuales. Tenemos que aprender qué es lo que pasa en la calle y hacia dónde va la industria de la música. Lo más importante para los grupos que quieren hacer un camino y una carrera, personalmente, pienso que es saber qué pasa con la gente, la industria. Sobre todo, para preservarse, para dejar algo en el tiempo que tenga valor, calidad. Los tiempos que vivimos son convulsos y creemos que, si tenemos que hacer música, debemos mantenernos unidos y seguir trabajando. La batalla que tuvimos que lidiar fue la de mantenernos unidos y componer las mejores canciones.

P: Frente al desierto, la rendición o la llamada de socorro de Geometría del alma, en Victoria hay luz, reivindicación, deseo. ¿A qué se debe el cambio de perspectiva? ¿Qué ha ocurrido en estos cuatro años que separan ambos discos?

R: Hemos sobrevivido a todo. Estuvimos en EMI, giramos con Skizoo, llenamos salas, hemos hecho vídeos, hemos tenido un número dos… Sobrevivir a esa primera etapa y mantenernos. Geometría del alma fue trampolín para nosotros después del primer álbum. Esa pedida de auxilio, ese desierto por el que caminábamos en aquél momento se convirtió en algo lumínico, muy bonito. Sentimos el calor de la gente. Este disco se llama Victoria por eso, porque nos hemos mantenido unidos pese a todas las dificultades.

Portada de 'Victoria' | AM
Portada de ‘Victoria’ | AM

P: En “Todo lo que soy” habláis de sueños cumplidos. ¿Qué sueños concretos ha cumplido el grupo?

R: Para mí, el día a día de pertenecer a un grupo ya es un sueño. Haber grabado en grandes estudios de Madrid, haber conocido a grandes compositores, haber compartido viajes, hecho giras, rodado videoclips, haber firmado por tres discográficas, tener un manager genial, haber viajado por toda España nueve veces… Son sueños cumplidos que guardo dentro con un cariño especial. Muchos han sido esenciales para formarme y para saber hasta dónde puedo llegar. He aprendido mucho de grandes artistas, compartido millones de hoteles con muchas anécdotas. Nunca hubiera pensado que pudiera llegar, moverme en esos ambientes. Lo más bonito del arte, aparte de facturar cosas de calidad, es conocer otros artistas. Cuando vivía en Buenos Aires y escuchaba a los Héroes -del Silencio- o a Radio Futura, después, encontrarme con ellos en la carretera, o compartir una cena… ha sido increíble. Para mí y para la banda.

P: En la misma canción dices que “el camino es el valor”. ¿Recorrer el camino hasta Victoria fue fácil?

R: Siempre sostengo que lo más importante es la carrera de un artista. La carrera debe ser día a día. La meta puede ser una letra, una melodía, pero el camino es lo más importante. Que los músicos se junten, estén unidos, puedan lograr cosas. Todos los días, todos vivimos situaciones diferentes que nos hacen poner muchas cosas sobre la balanza. Hasta ahora, gracias al arte o a la divinidad, ha ganado el arte. Todavía no hemos llegado a lo que aspiramos: ganar esa gran batalla para ser inmortal, hacer un álbum increíble. Vamos paso a paso.

P: ¿Hacia dónde va vuestro camino?

R: Estamos facturando cosas buenas. Para la banda, lo más importante es crear grandes canciones y vivir en la carretera, tocar en grandes escenarios, compartir cosas con grandes artistas. Pero seguimos buscando el disco perfecto, la melodía inmortal.

P: Victoria es un disco feliz. ¿Hay sobrecarga de pesimismo en el rock lírico?

R: La melancolía siempre ha sido algo que lo vemos en las letras y que nos atrae. Las mejores canciones son tristes. Pero creo que el panorama está algo cargado de rabia y de sentimientos que, particularmente, en este momento, a mí no me atraen mucho. Me atrae más el trabajo, encontrar las cosas con más luz. Será porque, como banda, estamos viviendo un gran momento, si bien la gran mayoría de los momentos han sido positivos.

P: En Moebio cuidáis mucho las letras. ¿Cuáles son tus principales influencias, en este sentido?

R: En España hay grandes letristas: Enrique Bunbury, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat… Me gusta mucho Morti. Para mí, la letra es muy importante, es un instrumento más. La letra es lo que la persona asimila y lo que escucha y le llega muy profundo. La música es tan importante como la letra, y cualquier instrumento es tan importante como la voz y la letra. Para mí es algo que hay que pulir. No hago una letra tan rápido como puedo llegar a crear una melodía. Siempre influido por lo que opinan los chicos de Moebio. Muchas de las palabras que utilizo salen de su boca. “Milagro” fue un momento especial que vivimos con mi bajista, Chema. Fue una situación personal que él vivió y vi que me estaba dando todas las claves para seguir. Mis letristas favoritos son tipos muy permeables, como David Bowie. Él es una de las personas que más me ha influido como letrista.

P: ¿Contra quién gritas sin descanso “que no”?

R: Contra los pesimistas que están todo el tiempo diciendo que la música está muerta, que las bandas no van a ningún lado. Hay muchos músicos que se están quejando de todo. No tenemos ganas de ver, en realidad, que, a veces, la respuesta está dentro. Es mi opinión, y entiendo que la situación no es la más cómoda para los músicos. Hay un montón de cosas que están fuera de lugar, pero tenemos la oportunidad de, nosotros, ponerlas en su sitio. Deberíamos buscar una salida todos juntos. La música y el arte siempre han estado desterrados. Sí, podemos quejarnos de cosas importantes, como el IVA, pero siempre buscando una solución adentro. También me molesta muchísimo la envidia. Envidiar a otro artista me parece una pérdida de tiempo y de energía increíble.

P: ¿Cómo es el nuevo mundo que nace ahora?

R: En “Nuevo mundo” imaginamos un nuevo camino para nosotros como seres humanos. Es una metáfora de lo que podemos llegar a lograr si prestamos más atención a los lazos. Uniéndote con una persona puedes crear maravillas: una pareja, un hijo, un disco. El nuevo mundo debe comenzar con la unión de las personas. Si las personas se unen, nada las detiene. Para mí, este disco es eso: cuatro chicos que están unidos, tienen un deseo en común, la energía les lleva para adelante y van cumpliendo metas.

P: Otro concepto importante en el disco es el de “libertad”. ¿Es Moebio una banda libre?

R: Ahora sí. Con los dos primeros discos estábamos más encorsetados: no sabíamos muy bien cómo funcionaba la imagen en la música, nos dejamos aconsejar en un porcentaje bien, pero en otro mal… Éramos menos libres. Ahora somos más maduros, aunque seguimos teniendo ese espíritu de chicos, y este disco nos ha dado la libertad de elegir manager nuevo, compañía discográfica, el equipo con el que íbamos a trabajar, y tenemos la libertad de elegir en qué salas tocar. También somos más libres en el tema compositivo: somos libres de componer y hacer lo que nos gusta.

P: En Facebook tenéis webs de fans en Argentina, México y Chile. ¿Cómo cruzasteis el charco?

R: Ha sido algo espontáneo. Nos escribió un grupo de chicas de México, contando que estaban montando una página de soporte en México. En ese momento surgió la posibilidad de trabajar un promotor que movía muchos medios de Chile, Argentina, México, Colombia y Perú. Hicimos entrevistas en 2012 con grandes radios. Sonamos en Venezuela, Colombia, Argentina, y empezaron a surgir estas páginas, de las que estamos muy orgullosos. Están creciendo, son semillitas que estamos regando. Es un orgullo tener un grupo de seguidores al otro lado del océano.

P: Finalmente, ¿cuándo os veremos en directo de nuevo?

R: Empezamos en septiembre. Hacemos varios Fnacs: nos vamos a Vitoria, Murcia, Bilbao, Valencia, Zaragoza, y cerramos en Madrid a finales de noviembre. También pensamos ir a Granada y a Cádiz. Siempre es un placer visitar sus salas. Hicimos muchos conciertos en Madrid, en la primera etapa. Sobre todo, muchos acústicos. Tocamos con Aphonnic en la sala Heineken… Hasta diciembre no pararemos.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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