“Lonesome Day Blues”: un blues cínico, pesimista y erótico de Bob Dylan

Bob Dylan, en un concierto reciente | Flickr: @adrianlasso
Bob Dylan, en un concierto reciente | Flickr: @adrianlasso

Llevo varios días reenganchado a Love and Theft (2001), trigésimo primer álbum de estudio de Bob Dylan. Nunca fue mi disco favorito y, de hecho, hasta hace nada lo he tenido bastante olvidado, casi rozando la marginación. Pero el cantautor estadounidense girará por España del 4 al 11 de julio, yo disfrutaré el 6 del concierto que ofrecerá en Madrid y, quizá por eso, ahora me ha dado por explorar mi Dylan menos habitual, el que menos he consumido.

Lo que me pasa con Love and Theft es que me suena, a veces, demasiado repetitivo. Conste que me parece un disco notable, con textos brillantes y canciones de primera como “Mississippi”, “High Water (for Charley Patton)” y “Honest With Me”, pero ejerce sobre mí cierto efecto Aute: los cinco primeros temas me saben muy bien; al sexto, estoy bostezando.

(Me pregunto por qué me ocurre esto con Love and Theft y no con Modern Times (2006) o Together Through Life (2009), trabajos que siguen una línea muy parecida al primero. Me respondo: ni idea.)

Volviendo al principio del texto: llevo varios días reenganchado a Love and Theft, escuchándolo con más atención, deteniéndome en sus canciones y, en fin, algunas (más) me están encantando, en especial, la quinta canción del álbum: “Lonesome Day Blues”.

Instrumental y melódicamente, la pieza recuerda a “Leopard-Skin-Pill-Box Hat”; su letra, sin embargo, no tiene nada que ver. Cada estrofa posee una temática casi independiente, vertebrada por “un día triste y solitario”. “Estoy sentado aquí, pensando / con la mente a un millón de millas”: en ese divagar, Dylan nos habla de una familia desestructurada o de un capitán glorioso y educado al que “no le importa cuántos amiguetes suyos han muerto”; emplea el humor refiriéndose a la presentadora Samantha Brown (dice que vivió en su casa durante “cuatro o cinco meses” y que no se acostó con ella “ni una sola vez”) y dosis sutiles de filosofía (“es curioso cómo las cosas de las que más cuesta separarse / son las que menos necesitas”), y, finalmente, nos topamos con una descarada insinuación erótica: “Vas a necesitar mi ayuda, cariño, / no puedes hacer el amor tu sola”.

Me gusta mucho “Lonesome Day Blues” porque conjuga el Dylan más efervescente del Blonde on Blonde (1966) con el artista que empieza a peinar canas y que sobrevivió a una histoplasmosis que estuvo a punto de ser fatal. Envuelta en una clásica y chulesca melodía de blues, el de Duluth nos ofrece una letra completísima, cínica, socarrona, pesimista y, finalmente, erótica.

Así pues, en Acordes Modernos empezamos a calentar motores para el 6 de julio con esta gran canción:

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

2 comentarios sobre ““Lonesome Day Blues”: un blues cínico, pesimista y erótico de Bob Dylan

  • el 2 julio, 2015 a las 3:19 pm
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    Es peculiar leer artículos sobre este tipo de canciones de Dylan…De hecho ¡Es raro leer artículos sobre Dylan! Tal vez por eso te comento. Ante nada quiero darte mi enhorabuena por el texto y por la idea de escribir sobre una de sus canciones menos conocidas.

    A mí, personalmente, me gusta el Dylan que nadie conoce, es decir, todo lo que no sea “Blonde on Blonde” Sin duda esa es la etapa más crucial de su carrera (Según la mayoria) porque comenzó a hacer historia y darse a conocer con obras maestras como “Sad Eyed Lady Of The Lowlands” o éxitos preliminares como la perfectísima “Like A Rolling Stone”…Pero ¿Alguien le ha parado a “John Wesley Harding”? ¿Alguno sabe que ese fue el álbum que contiene el original de “ALl Along Of Watchtower”? ¡Seguro que sí lo sabrán! Pero no me arriesgaría a pensar que son muchos. Del mismo modo ocurre con el Dylan de los ochenta…Sí, sus tres discos religiosos fueron horrendos ¡Ok! ¿Pero y la transición posterior? ¡A mí “Empire Burlesque” me parece un álbum espectacular! ¡De mis favoritos! (COn coros gospel y todo) igualmente “JOkerman” y algunas canciones de “Shot Of Love” como “Every Grane Of Sand” me parecen joyas totalmente inadvertidas. Y así llegamos a mi Dylan favorito: “Oh Mercy” (1989) para mí es el álbum definitivo de este Señor, es para mí lo que muchos “Blonde On Blonde”: La cúspide de su carrera. Por muy buenos que sean “Modern TImes”, “TIme Out Mind”, “Together Through Life” o incluso “Tempest” (¡A mí me moló!) nada supera las brillantes letras de “Oh Mercy” y no hay canción como “Most Of The Time” o “I’ll Remember You” de “Empire Burlesque”…

    Me alegro hallar un post donde poder sacar estos sentimientos de mis adentros…¡Más bien disculpadme si me he alargado mucho!

    ¡Saludos y a disfrutar este seis de Julio! ¡Yo tampoco me lo pierdo!

  • el 3 julio, 2015 a las 1:13 pm
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    Eduardo, siempre serás bienvenido. A mí también me pirra el ‘Oh, Mercy’. Hay un post por ahí dedicado a ese disco. Disfruta el lunes. Va el abrazo.

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