“Luce la oscuridad”, de Extremoduro, para “hacer pensar” en la jornada de reflexión

Robe Iniesta, en el concierto de Valladolid de 2014 | Flickr: @rubenortegavera
Robe Iniesta, en el concierto de Valladolid de 2014 | Flickr: @rubenortegavera

Cuando estuvimos en la rueda de prensa que organizó Extremoduro para presentar su Gira 2014, Robe Iniesta dijo que, con sus canciones, lo que intenta el grupo es “hacer pensar”, nunca “adoctrinar” –“eso es otra cosa”, apostilló.

El calendario, el polen y los carteles en las farolas nos dicen que estamos en mayo y que la campaña electoral está pegando sus últimos coletazos. Las encuestas dicen que hay cuatro partidos que están en condiciones de alcanzar el poder. Las televisiones se colapsan con las imágenes de los mítines y los debates. Los gobiernos bajan los impuestos, se olvidan de los recortes e inyectan dinero público a mansalva. Supuran sonrisas hipócritas y baños de masas artificiales. En fin, que el panorama da bastante repelús.

En mitad de esta tormenta perfecta de eslóganes, propaganda y juego sucio, os vamos a dejar con una canción de Extremoduro: “Luce la oscuridad”, incluida en el magnífico Yo, minoría absoluta (2002). Haciendo nuestras las palabras de Robe, nosotros no queremos adoctrinar, pero sí activar, desde la máxima modestia, un chip crítico. “Hacer pensar”, en definitiva.

En la letra, el artista extremeño se pregunta “¿Quién va a meterse por el culo mi libertad de expresión / cuando diga que me cago en la Constitución?”, una cuestión explícita y osada –madre mía, si la Ley Mordaza tuviera efecto retroactivo-, por un lado; por otro, una realidad implícita y cotidiana, pues no son pocos los dirigentes públicos que defecan sobre nuestra Carta Magna, obviando no pocos de los Derechos que en teoría garantiza –“en teoría funciona hasta el comunismo, en teoría” (Homer Simpson).

Además, Robe rompe televisores del que salen dentro “siempre los mismos señores”. Desde que Extremoduro publicara la canción -hace trece años-, las caras han cambiado y han surgido partidos nuevos, pero la sobrecarga de información política -sin contar la plaga de tertulias- es muchísimo más agobiante que entonces. Ahora, lo extraño es encender la tele y no encontrarse a algún candidato prometiendo invertir más en Educación, abrazando a inmigrantes o ladrando barbaridades.

Quizá Robe tenga razón, y quizá sean “siempre los mismos señores”, pero con distinto traje y careta.

Finalmente, nos topamos con un bofetón escatológico y grotesco, aunque, ya digo, con cierta carga reflexiva:

Sigo buscándole a la vida una vida una respuesta:
–¿Por qué caga un burro cuadrao teniendo el culo redondo?
–Porque en el fondo del culo donde la mierda guarda
hay un picapedrero que los cagajones cuadra.

Todo ello, envuelto con un riff delicioso, con sabor santanero, en el estribillo, y con una melodía más cañera en las estrofas. Disfrutadla:

Una cosa más: nosotros no pediremos el voto para nadie. Sólo os diremos una cosa: cuando votéis, sed consecuentes.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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