“¡Al poder la poesía!”: Miguel Ríos y Sabina arropan a García Montero

Sabina, durante el concierto | Flickr: @talawarrior
Sabina, durante el concierto | Flickr: @talawarrior

La Riviera se llenó para arropar al candidato de Izquierda Unida a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Luis García Montero, en ese “acto de amor” –Javier Ruibal dixit-, híbrido de mítin y concierto, que se celebró este domingo bajo el lema “Madrid vuelve a moverse con Luis García Montero”.

El acto comenzó a las ocho de la tarde con el visionado del vídeo oficial de la campaña, titulado “El corazón de la izquierda”, y en el que sonó “Yo me bajo en Atocha”, de Sabina. Al compañero Javier Garrido -quien acudía como fotógrafo de este medio- y a un servidor -redactor- nos pilló fuera. Hubo un problema con las acreditaciones -ajeno a nosotros, tenemos pruebas- que tardó veinte minutos en resolverse. Incluso, una señora de la organización, al exponer nuestra situación y contar que éramos periodistas, nos preguntó si veníamos a trabajar.

Cuando entramos, García Montero reivindicaba “la izquierda de siempre, la que lleva años dando la cara”, marcaba como objetivo “derrotar al PP” y concluía con un “a por ellos”. Tras él parlamentó Cayo Lara, quien venía de Villacañas, donde se encontró con un grupo de “jóvenes que tenía un sueño: montar una cooperativa solidaria de azafrán”, y que este año han producido su primer kilo. “El año que viene quieren llegar a diez”, añadía.

Tras un vídeo electoral en el que, entre otras canciones, sonó “Caminando en círculos” de Quique González -en ese momento, de una manera inevitable, me acordé de Podemos-, arrancó la primera parte del show, en la que participaron Javier Ruibal -quien recordó, preciso y oportuno, a Alberti-, Soleá Morente, el ya citado Quique González -quien estrenó una canción del candidato junto a César Pop-, Rozalén y Paco Cifuentes.

El concierto ganó consistencia, electricidad y adrenalina con Leiva -a quien el speaker, o como se diga, presentó como César Pop-, quien versionó “Necesito un trago”, de Tequila, e interpretó “Terriblemente cruel”. Tras él, actuó Rebeca Jiménez y su excompañero en Pereza, Rubén Pozo, quien pronunció el discurso más titubeante de la noche. It’s only rock&roll, supongo.

Mientras tanto, los periodistas que nos encontrábamos en la zona de prensa contemplábamos cómo Javier Ruibal, Rozalén y García Montero concedían entrevistas… eso sí, exclusivamente a laSexta. Un grupo de compañeros intentamos trabajar en igualdad de condiciones, pero la organización, primero, nos dijo que esperásemos y que entrásemos en grupo y, después, que nos olvidáramos del tema. “¿Y por qué dejáis pasar a los de laSexta?”, preguntábamos. Respuesta del puertas: “Yo hago lo que me dicen”. Política de entrevistas pactadas.

Miguel Ríos: rey republicano del rock

 

En estas, salió al escenario el auténtico rey -republicano, se entiende- de la noche: Miguel Ríos. El cantante granadino ofreció una explosión de rock reivindicativo, frenético y fresco -70 años no es nada-, interpretando canciones como “Bienvenidos”, “Generación límite” o “La balada de Mackie el Navaja”, presentada como “la historia de un trincón, que no se llama Rato, pero casi”. “No va a escribir ni una canción más porque va a ganar Madrid”, dijo de García Montero. El artista finalizó su actuación con “Santa Lucía”, recibiendo, hasta el momento, la ovación más cálida -y merecida- del evento.

Miguel Ríos, durante el concierto | Flickr: @talawarrior
Miguel Ríos, durante el concierto | Flickr: @talawarrior

Después, el director de cine Pedro Almodóvar, los escritores Almudena Grandes y Benjamín Prado y la periodista Rosana Torres -esta última en formato audiovisual, desde la distancia- leyeron cuatro poemas del candidato. “Yo sé que la gente de IU en Madrid son los mejores compañeros que podría tener”, dijo la autora de El corazón helado. “Hemos tenido a Miguel Ríos; ahora viene Sabina. Esos son dos reyes y no los de la Zarzuela”, afirmó, por su parte, Benjamín Prado.

Tras esto, sonaron los solemnes acordes de ese himno bello y extraoficial de la capital del reino. “Con su boina calada, con sus guantes de seda…”, arrancaba Sabina. A “Yo me bajo en Atocha” le siguieron “19 días y 500 noches”, “Más de cien mentiras”, “Contigo” o “Princesa”. “Yo reto al PP y a los que no son el PP a que junten una noche, sin cobrar, a Pedro Almodóvar, a Almudena Grandes, a Miguel Ríos, a Rozalén…”, proclamó el Úbeda. Respuesta del público: “Aquí está la izquierda de verdad”.

El cantautor pidió que la izquierda hiciera honor a su apellido y, por ende, estuviera “unida”. “¡Al poder la poesía, al poder los poetas!”, clamó. El evento finalizó con una versión del “Pongamos que hablo de Madrid” -“Pongamos que gobierna Luis”-, con un García Montero hierático, un Miguel Ríos al que no se le entendía lo que cantaba y un Sabina fuera de ritmo.

Nota final: En el cartel del evento figuraban, con justicia, los nombres de todos los miembros de la banda de Sabina. Sin embargo, no aparecían los de los músicos que acompañaron a Miguel Ríos. Estos, además, actuaron junto a Leiva o Rubén Pozo. Y lo hicieron de un modo brillante. Así, en este texto hay que destacar el trabajo de Toni Brunet y José Nortes (guitarras), Candy Caramelo (bajo), David Schuthess (teclados) y Marcelo Novati (batería).

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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