George Harrison: el beatle que siempre buscó algo más

Cartel 'George Harrison: Living in the material word|Fuente: http://www.imdb.com
Cartel ‘George Harrison: Living in the material word|Fuente: http://www.imdb.com

No todo era dinero y fama. Eso era lo de menos. Lo importante era el poder del mito, de pasar por la Tierra como un dios para la gente de a pie. A veces, una empieza a preguntarse qué clase de vida ha sido esa, cómo ha sido vivir de esa manera y renunciar a la vida normal que nosotros llevamos, teniendo una existencia abrasadora, sorprendente, llena de anécdotas. Una vida en la que no transcurre un sólo día insípido y gris, porque todos son maravillosos. Y, precisamente, empecé a hacerme esa clase de preguntas la primera vez que vi George Harrison: Living in the Material World (2011), un documental dirigido por Martin Scorsese.

Ante todo, hay que admitir que la película cumple con creces su objetivo: rendir tributo a uno de los mejores guitarristas de la historia. Scorsese nos enseña con Living in the Material World la cara más conocida, la menos conocida y la más humana de George Harrison sin caer en la pedantería ni la sensiblería.

Comparado con John Lennon y Paul McCartney, la cobertura que ha recibido George Harrison a lo largo de la historia ha sido siempre mucho menor. En apariencia siempre a la sombra de los principales compositores de la banda, George Harrison por fin, cuenta con una película que hace justicia a su figura.

George Harrison. Imagen de la película.
George Harrison. Imagen de la película.

Harrison fue el más tímido de los cuatro, y aun cuando ya había demostrado ser un guitarrista de primera línea, tardó un tiempo en demostrar sus grandes dotes para la composición. Lo hizo en temas perfectos e inolvidables como Within You Without You, Here Comes the Sun y esa maravilla perturbadora de corazones que sigue siendo “Something”. Y por supuesto, ya en solitario, con el triple álbum All things must pust, una joya atemporal del rock.

Martin Scorsese nos introduce con reverencial devoción, esa pleitesía que el director tiene por los mitos de los años sesenta, en la vida y obra del beatle más introvertido y “raro”. Quizás se ha acusado al director de ser extremadamente cándido a la hora de construir su discurso, y que esto podría deberse a que el documental esté producido por la segunda esposa de Harrison –Olivia Harrison-, pero lo cierto es que Scorsese no evita ningún tema espinoso. Incluso tenemos relatada y documentada la difícil relación entre Eric Clapton y Harrison, los escarceos con las drogas del músico y sus compañeros y, por qué no, la habilidad paisajística de un guitarrista retirado.

La película muestra su nacimiento, sus inicios en la música, sus años en los Beatles, sus años en solitario, su acercamiento a las corrientes místicas, sus experiencias con las drogas, la creación de la compañía cinematográfica Handmade film -fundada expresamente para financiar la película de los Monty Python, La vida de Brian, en la que el propio Harrison hizo un cameo-, etc. Aunque en un principio la cinta de Scorsese pueda parecer un documental sobre The Beatles, con sucesión de escenas de conciertos y fans locas en estado catatónico, no es así, a pesar de que la referencia a ello es inevitable, el documental está muy centrado en la imagen y la vida de George Harrison por lo que no se hace pesado ni repetitivo, es solamente una referencia a una etapa de su vida, muy bien tratada y documentada.

Este documental en su día fue galardonado con el Critics Choice Award al Mejor documental y nominado al BAFTA al mejor documental. Con él; Scorsese se volvió a enfrentar a la difícil tarea de construir un perfil de una personalidad universalmente conocida por sus dotes artísticas -ya lo hizo con figuras como el Dalai Lama, Bob Dylan o The Rolling stones-, y al fin y al cabo, humanísticas. Esto hace que contar algo nuevo, de gran interés y con una mirada distinta sea más complicado que realizarlo sobre una persona anónima o de la que conozcamos menos datos biográficos y así poder realizar un planteamiento sobre la personalidad que parta desde cero.

George Harrison | Fuente: http://www.georgeharrison.com
George Harrison | Fuente: http://www.georgeharrison.com

Sin entrar en los hechos, anécdotas y testimonios que se encuentran a lo largo de la cinta, el documental divide la vida de George Harrison en dos partes: la era “Beatle” y la “post-Beatle”. La continua avalancha de datos hacen que uno se enganche y tenga esa sensación de querer más y más. Aunque de la impresión de que la película acaba quedándose en cuestiones más superficiales sin adentrarse en su mundo interior, en su forma de pensar, qué hacía, en qué creía y qué aportaba Harrison al mundo desde su punto de vista.

El hecho de que algunos entrevistados -como Ringo Starr– no puedan contener las lágrimas ante el recuerdo de George Harrison diez años después de su muerte, da buena cuenta de la impresión que dejó su personalidad en los que le rodeaban, así como en Martin Scorsese, que se ha ocupado de dedicarle este sentido homenaje tan interesante, intenso y humano, todo ello mezclado con la banda sonora de sus canciones, las que formaron su vida, muy bien escogidas y colocadas.

Creo que esta película es de cita obligada para todo cinéfilo y amante de la música. Y un valioso documental que ayuda a comprender un poco mejor la personalidad y el inmenso talento de George Harrison.

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