‘La sociedad está alienada’… y la Iglesia, también

Portada del libro | AM
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La religión es uno de esos temas que, como la política, el desafío nacionalista catalán o, cuando llega la ocasión, un derbi futbolístico, suele provocar divisiones, broncas en las cenas con la familia, declaraciones de enemistad eterna y derivados. El trágico Antonio Machado lo reflejó muy bien en sus tan manoseados (por universales) versos: “Españolito que vienes / al mundo te guarde Dios. / Una de las dos Españas / ha de helarte el corazón”. ¿Cuántas “dos Españas” habrá? Ni Stephen Hawking lo sabe.

La religión que divide, decía. Me cansan los debates que orbitan en torno a la Iglesia Católica -no digamos ya los tertulianos. Quienes quieren ensalzarla recurren a Cáritas, a los misioneros y al boato eclesial; quienes están en contra, recurren a los casos de abusos de menores, a la fraternidad con Franco, a sus riquezas…, y así dan las diez, el grupo A se enfada con el B, el tío y la cuñada se marchan de forma repentina, y la abuela rompe a llorar porque se tiró toda la tarde preparando el pavo y nadie lo ha tocado por culpa de una discusión sobre las procesiones, los estigmas o los vestidos de Primera Comunión.

Ubicado en este ecosistema socio-mediático, he leído un libro que se llama La sociedad está alienada. ¿Quién la desalienará? Su autor es José Navarro, sacerdote católico, y fue editado por Nueva Utopía el año pasado. Bien. Pues, por un lado, ni Enric Sopena, ni Jorge Verstrynge, ni la líder de Podemos que abogó por someter a referéndum la Semana Santa en Sevilla (qué inocente) han dirigido tomahawks tan potentes, precisos y feroces contra la institución encabezada por Francisco (al menos, en la Tierra); por otro, ningún rostro habitual de COPE o 13TV ha defendido, reivindicado y ensalzado a la Iglesia…, eso sí, con un matiz: como comunidad fundada por Cristo, y no como lo que es.

Navarro acusa a la Iglesia de ser cómplice del “pecado del mundo”. El autor dice que éste se fundamenta en las ansias de dinero, poder y fama, y afirma que la Iglesia “ha aceptado la oferta del diablo que rechazó Jesús” –en el desierto, se entiende. La tesis del sacerdote es la de que nuestra sociedad está alienada. ¿Cómo conseguirá la Humanidad ser libre? Responde: “La libertad (desalienación), o viene por Cristo, o no vendrá”.

En la obra encontramos una crítica despiadada –y muy didáctica- del sistema capitalista. Se sirve de autores como Chomsky para explicar la manipulación mediática, o del economista Juan Torres López –quien, junto a Vicenç Navarro, elaboró recientemente el borrador del programa económico de Podemos- para analizar las causas (y las enseñanzas) de la crisis.

Sostiene que el sistema neoliberal ha producido una sociedad de consumo y que la Iglesia “se ha adaptado a sus defectos”, olvidando la “esencia del Reino de Dios”, que se basa en la justicia, el amor y la unidad. Navarro apuesta por una auténtica “transformación evangélica de la Iglesia”, señalando que ésta debe abandonar las supersticiones y la “religiosidad”, y fundamentando su doctrina, “su libro de instrucciones”, en el Evangelio, “no el Catecismo ni el Código de Derecho Canónico”. Repudia las manifestaciones “por la majestad del Papa, contra el aborto, a favor de la familia” y reivindica las bienaventuranzas, porque en ellas se descubre “la dimensión socio-política de la fe: llevan consigo una opción clara por las clases más marginadas (oprimidas) de la sociedad de todos los tiempos y pretenden establecer las bases de un orden nuevo, un cambio de valores radical”. Así, según este cura, la Iglesia es la primera que debe cambiar para poder llevar a cabo la desalienación.

Independientemente de que uno esté de acuerdo o no con el autor, La sociedad está alienada… es un libro no ya valiente, sino temerario, partiendo, sobre todo, de que está escrito por un sacerdote católico. Creo que su objetivo es abrir las ventanas, dejar entrar la luz. Puede que la publicación refuerce argumentos o que levante ampollas, ahora bien, es innegable que la obra está muy bien escrita, muy bien argumentada, y aseguro que no dejará indiferente a ningún lector.

Les dejo, que el pavo se enfría.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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