Extremoduro y “Ama, ama, ama y ensancha el alma”, o cómo ser libres en el basurero global

Robe, junto a Fito, Chinato (autor de la letra de "Ama..") y Uoho
Robe, junto a Fito, Chinato (autor de la letra de “Ama..”) y Uoho

Cuando escribo estas líneas, el reloj de mi ordenador marca las ocho. Es lunes, llevo una hora y pico despierto, y ya estoy pensando en dormir la siesta. Ha sido un fin de semana de noches extensas, con amigos, excesos y penitencias. La cama llama con urgencia, no he cumplido la fase REM, el depósito no tiene gasolina. Maquillo un café con sabor a óxido con cuatro cucharadas de azúcar y una de canela, toma mariconada. Los periódicos hablan de lo de siempre, o sea, de esas cosas que importan a la opinión publicada, pero nunca a la pública. Nos creemos héroes, pero trabajamos para las hienas.

A modo de bálsamo, musicalmente, arranco la semana con “Ama, ama, ama y ensancha el alma”, la décima canción de Deltoya (1992), el tercer disco de estudio de mis, ya sabéis, veneradísimos Extremoduro. Música de Robe Iniesta y letra de Manolo Chinato, poeta rural, clásico y anarquista. Reconozco que me gusta más la versión incluida en Grandes éxitos y fracasos (Episodio primero), publicado en 2004. Suena con más pulcritud y precisión, entra en los oídos de uno como un puñetazo dulce que te grita “espabila, no hay excusas”, o como una caricia violenta que clama contra los principios equivocados -sí, esa es la palabra- del sistema establecido.

“Ama, ama, ama y ensancha el alma” es un himno. Dan ganas de cantarla con una mano en el corazón… mientras se brinca. Melódicamente, tiene algo que me recuerda al Bob Dylan primitivo, ese que compuso “Blowin’in the wind” o “Don’t think twice, It’s all right”. Por otro lado, Chinato emplea unos versos libertarios, valientes y éticos:

Abrid los brazos, la mente y repartíos
que sólo os enseñaron el odio y la avaricia
y yo quiero que todos como hermanos
repartamos amores, lágrimas y sonrisas.

De pequeño me impusieron las costumbres
me educaron para hombre adinerado
pero ahora prefiero ser un indio
que un importante abogado.

En fin, que “Ama…” es una pieza que -perdón por la expresión- me da un buen rollo impresionante: anima a ser honesto, buena gente y libre en un entorno que es un basurero global. Tras escucharla, creo que empiezo a mirar el lunes con otros ojos. Eso sí, la siesta no me la quita ni Dios.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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