‘Con dos huevos’: el libro que explica el origen de “Pollas en vinagre” o “El coño de la Bernarda”

Portada del libro
Portada del libro

Leído Con dos huevos (Astiberri, 2014), un ensayo publicado por la filóloga Héloïse Guerrier y el ilustrador David Sánchez. En el libro, la primera explica el significado y, en ocasiones, el origen de un buen número de esas expresiones en sentido figurado -ese “en que se toman las palabras para que denoten idea diversa de la que recta y literalmente significan”, según el DRAE– que conforman la lengua de Cervantes; el segundo, las representa gráficamente en su literalidad. Así, por ejemplo, el dibujo que acompaña a “Joder la marrana” es el de un tipo montándoselo con una cerda -hembra del Sus domesticus, se entiende.

No solo de proverbios, aforismos y futuros epitafios vive la sonoridad, la musicalidad, la contundencia de una lengua. Las expresiones populares tallan, moldean y maquillan ese idioma que se fija en las academias y que circula por las calles, y aquellas que tienen sentido figurado añaden un plus de risa, mala follá o poesía, según la ocasión. Guerrier y Sánchez se han adentrado en este submundo de la Lengua Castellana/Española, y han obtenido un libro ameno, bien escrito, interesante y muy divertido.

Un ejemplo: “Montar un pollo”. Su origen se encuentra en los “poyos” -derivado del latín, podium– en el que se subían algunos oradores, en el siglo XIX, para dar discursos en algunas plazas o lugares públicos. En ocasiones, estos podían terminar en discusiones y polémicas. Al lado de la explicación, encontramos el dibujo de un mecánico que ensarta las diferentes partes de un pollo, como si se tratara de un mueble del Ikea.

Otro ejemplo: “El coño de la Bernarda”. Hay dos teorías: una granadina -basada en una santera a la que la gente iba a tocarle el chichi para conseguir mejores cosechas; los ‘milagros’ convulsionaron a la Iglesia y, al desenterrar a la mujer, encontraron que su vagina seguía intacta-, y otra sevillana -en este caso, Bernarda fue una prostituta muy solicitada que recibió un castigo divino. En la página siguiente a la explicación, una lumi muestra su sexo.

El libro divide las expresiones en categorías -labores domésticas, escatología, sacrilegio, sexo…-, y cada explicación incluye, además, una traducción al inglés y otra al francés. Así, la obra se convierte en muy aconsejable para estudiantes ‘Erasmus’, colonos alemanes o fotógrafos orientales, quienes, si la leen, entenderán a la perfección al españolito de turno si este, en su conversación, emplea fórmulas lingüísticas como “pollas en vinagre”, “casarse de penalti” o “darse con un canto en los dientes”.

En definitiva, Con dos huevos es un ensayo muy interesante para todos aquellos a quienes nos interesa el buen uso y el origen de la lengua popular, muy alejado de los tratados marmóreos de las academias y que, además, aporta la dosis adecuada de humor e hilaridad. Muy recomendable, oigan.

Ilustración que acompaña a "Hacerse la picha un lío"
Ilustración que acompaña a “Hacerse la picha un lío”

Comenta con tu usuario de Facebook

comments

Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Al utilizar nuestro sitio web, usted consiente el uso de cookies de acuerdo con nuestra política de cookies. Obtenga más información sobre: cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies