“There is no time”: el rock más incendiario de Lou Reed

Portada de 'New York' (1989)
Portada de ‘New York’ (1989)

Después del mítico Transformer, el disco de Lou Reed que más me gusta es New York, publicado en 1989. Este trabajo supuso el regreso del músico neoyorquino a la primera dimisión no ya comercial, sino estilística, creativa, rockera y literaria: hay que reconocer que los 3 ó 4 LPs anteriores, en mayor o menor medida, son bastante flojos, más anárquicos y/o tóxicos. New York es un disco brillante, extenso -cuenta con 14 canciones-, bastante pesimista, preciso, social/socialista e incluso ecologista -“Last great american whale”-. Sin duda, temas como “Dirty Boulevard” o “Romeo had Juliette” son algunos de los más logrados en toda la carrera de Reed.

En este artículo vamos a recuperar “There is no time”, la canción más revolucionaria de New York. Envuelto en una melodía rock sencilla y efectiva, Lou Reed nos cuenta que ya no hay tiempo de tonterías, que los malos están ganando la partida y que los buenos deben actuar inmediatamente. Disfrazado de agitador social, el músico nos pide que pasemos de las celebraciones, de las “palmaditas en la espalda”, de los “discursos memorizados” e incluso de los patriotismos -“Recuerda lo que nos han traído”, dice en este sentido-. Hoy nos diría que pasáramos del WhatsApp, de los selfies, de los ‘tuits’, que no hiciéramos tanto la (pseudo) revolución en el mundo 2.0 y que saliéramos más a la calle.

Reed quiere que la rebelión sea inminente, pero esta debe ser hermanada, honesta, decente y decidida:

Es el momento de enseñar las cartas o callar.
No volveremos a tener una oportunidad como esta.

(…)

No es momento para ignorar el odio,
no es momento para actuar con frivolidad
porque se está haciendo tarde.

(…)

No es momento para limpiar la plata,
no vayamos a arrepentirnos una vez hecho
y dejemos que el pasado se convierta en nuestro destino.

Ahora vendrá alguno y me dirá que me he pasado a Podemos. Pues no, oigan. Simplemente, recupero la canción porque creo que en España, en sentido sociológico, el riesgo de anomia es cada vez más fuerte, que los ciudadanos nos estamos dando por vencidos ante lo asfixiante, que quizá la pulsión reivindicativa está siendo anestesiada, cuando no escondida o desembocada en un único partido político -sí, el del coletas, que diría Calamaro-, y porque estoy hasta los mismísimos de escuchar a los miembros del Gobierno soltar por sus nada fiables boquitas que lo peor ya ha pasado, que España ha salido o está saliendo de la crisis. Va siendo hora de espabilar. Lou Reed nos lo advirtió hace 25 años: no hay tiempo.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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