Revisitando ‘Equilibrio inestable’, el primer disco en solitario de Igor Paskual

Portada de 'Equilibrio inestable'
Portada de ‘Equilibrio inestable’

Igor Paskual está preparando un nuevo disco en solitario. No sé mucho más del asunto. Me lo contó la semana pasada, en una red social. Creo que es una buena noticia para el rock patrio. El vasco/astur es un gran músico y compositor -amén de un articulista y literato interesante: ya escribimos sobre su libro, El arte de mentir (Ed. Difácil, 2012); ahora, acaba de fichar como bloguero por Marca-, y en Acordes Modernos celebramos que esté inmerso en un nuevo proyecto propio.

Así, aprovechamos esta coyuntura para hablar del primer trabajo en solitario de Igor Paskual, Equilibrio inestable (Pop Up Música, 2011). Estamos ante un disco fresco, directo, compuesto por una docena de canciones que van al grano, de no muy larga duración. Hay letras romanticonas -y no puritanas-, declaraciones de principios, reflexiones e, incluso, una enumeración de psicotrópicos. Las melodías rondan por el rock, el pop, la balada o el country, teniendo cada una su maquillaje especial, su adorno, ya sea en forma de mandolina, ya sea en forma de rugido, ya sea en forma de palmas glam, en la onda de T-Rex.

Se equivocan quienes busquen en Equilibrio inestable a Igor Paskual como una prolongación de Loquillo -salvo, quizás, en “Tus amigos”, muy en la línea ética del cantante catalán-. En este trabajo, el músico se reivindica como autónomo, como creador de una obra propia. El disco arranca con la pegadiza “Música para traicionar”, en la que se fusionan una letra triste, pesimista y, a veces, apocalíptica, con sus guerras y sus héroes, con una melodía muy rockera y animada. También entra con facilidad “Chica de gama alta” en la que el protagonista, un tipo universal, muy relaciones públicas, no encuentra a “nadie como tú”. El videoclip es muy divertido, y cuenta con la participación del difunto Manolo Preciado, exentrenador de fútbol.

Mis favoritas son “Bebemos”, situada entre la ranchera y la balada triste, entre José Alfredo Jiménez y el “This dream of you” de Dylan; “Volver”, una road-song en la que sobresale una deliciosa mandolina, este tema aparecerá en Hoy como ayer, un largometraje independiente dirigido por Konchi Rodríguez, y “El peor novio del mundo”, que melódicamente me sabe mucho a Nick Cave.

También destacan “Funeral” es un blues arrabalero; “Automedicación”, un tema que me provocó la carcajada la primera vez que lo escuché, o “El corazón del hielo”, una balada pop con grandes dosis de lirismo: “Las horas se han cansado de verme en silencio, tejiendo cada noche una lluvia de asfalto”. Completan el trabajo “Pierdo la calma”, “La bahía” y “Bipolar”.

En fin, échenle una audición (o 20, o 100, las que quieran) al Equilibrio inestable de Igor Paskual. Repito: es un artista muy interesante y, en mi opinión, merece mucho la pena adentrarse en su obra. Esperamos con ganas su nuevo trabajo.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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