Seis canciones indispensables del rock progresivo español

Busto de Rockberto en una plaza de Málaga que pasó en 2013 a llevar su nombre (Foto: La Opinión de Málaga).

Tendemos a creer a todas horas que todo lo exótico pasa en países lejanos con extraños idiomas y que nosotros, pobres cañís atrapados, deformes y retrasados, solo sabemos estar bajo la bota esperando a que deje de llover (entiendan nosotros en el buen sentido, sin ánimo de querer clavarle una bandera en la espalda a nadie). No seré yo el que niegue las bondades de la música extranjera ni el que intente destronar a esos reyes que tanto tiempo llevan en sus tronos de reinos extranjeros, nada más lejos de mi intención, pero sí es cierto que se tiene a infravalorar a lo que se tiene cerca porque, precisamente, las cosas de cerca dejan de ser fabulosas y se empieza a oler el hedor a cutre. Pero no se engañen, aquí oler, huelen todos.

Voy a intentar dejar para el deleite de todos las que yo considero como las joyas de la corona del rock progresivo español para que comprueben de buena tinta que quizá, aun habiendo grupos mejores de este género danzando entre fronteras con un aura de esplendor alrededor enorme, los que vienen a continuación nada tienen que envidiar.

Dicho esto, a continuación paso a presentar las seis piezas musicales de peor a mejor, acorde a mi criterio que es el único que tengo a mano:

 

  • Nuevos Tiempos – Cansado me encontré
Nuevos Tiempos, de izquierda a derecha: Lorenzo Romero (batería), Raimundo Palma ‘Ray’ (guitarra rítmica y voces), Enrique Carmona ‘El Cabeza’ (guitarra solista), Manolo Rosa (bajo) y Jesús de la Rosa (voz principal).

Como pasará a partir con el resto de los temas, el rock andaluz olvidado es el protagonista del rock progresivo nacional. Ya parece que nadie se acuerda más allá de Triana, pero la escena rock a finales de los 60 y principios de los 70 (con Franco aun observando) es extensa y absolutamente fascinante. Este grupo es uno de los pioneros de esa escena andaluza de rock anglosajón junto a los Gong que, desafortunadamente, se quedan fuera de esta lista en esta ocasión. El grupo tuvo una vida efímera pues se fundó en 1967 y solo tres años después, tras varias idas y venidas de miembros, se disuelve. Es de crucial importancia la existencia de Nuevos Tiempos para entender el resto del panorama progresivo andaluz, pues por él pasaron tres de las grandes figuras de este movimiento, empezando por su cantante, Jesús de la Rosa, que luego fundaría el conocido grupo Triana. El bajista era el no menos famoso Manolo Rosa que pertenecería a los famosos Alameda (que hoy se han quedado también fuera) y que participó con su bajo en la grabación de La Leyenda del Tiempo de Camarón de la Isla. El último de estos tres magníficos es el conocido como Gualberto, que perteneció a los Smash.

Se publicó con el nombre de Nuevos Tiempos tan solo un sencillo con dos canciones, “Sitting in my Old way of Home” y “Cansado me encontré”, en el año 1970, y a esto, añadiendo una tercera canción, “When I Try to Find Right Time”, se reduce el legado de esta banda. Su sonido es magnífico, el tema que he elegido, “Cansado me encontré”, tiene un aura mágica, una sensación de cansancio y de persecución nerviosa pero apacible, recuerdan en gran medida a los Doors, pero no a un vago recuerdo, son una buen recuerdo de los mejores Doors. La voz de Jesús de la Rosa tiene un regusto andaluz con esa fusión que todos harán poco tiempo después, al borde de la extenuación y del quejido. Olvidados injustamente, disfruten:

https://www.youtube.com/watch?v=cUWsmVcwaRI

 

  • Camarón – La leyenda del tiempo
Camarón de la Isla, en la foto que sería portada de “La leyenda del tiempo”.

De Camarón poco se puede decir que no se haya dicho ya pues es, con justicia supongo, el rey del flamenco. Claro que dentro del mundo del rock progresivo se podrán decir algunas cosas que su gran público no se ha preguntado conscientemente pero que llevan sin duda haciéndolo desde el año 1979. He dejado muchas canciones fascinantes por incluir este tema porque me parecía de justicia reivindicar el carácter rompedor de la canción, frente al mundo de la música comercial y, en este caso, frente a los talibanes del flamenco. El que crea que no es una obra de rock progresivo al uso es que no han entendido absolutamente nada de este género. El de San Fernando elige como marco para sacar su voz un paisaje adornado con un bajo trotando como loco de la mano de Manolo Rosa (que se mencionó antes), un órgano que se permite un solo, una adaptación de unas palabras de Lorca y elementos típicos del flamenco tradicional como su increíble guitarra.

Si soy sincero ni me ha interesado nunca en demasía el flamenco, ni siquiera otros álbumes de Camarón me han fascinado tanto como este. Será por esto mismo, porque no se parece a nada, ni siquiera a nada del mismo de Camarón, por lo que devolvían los discos a las tiendas, pero para eso estamos aquí, tanto yo, como ustedes para apreciar en su justa medida una obra de tal magnitud. El rock progresivo menos buscado de la historia y quizá por eso, más conseguido:

 

  • Extremoduro – Pedrá
Roberto Iniesta en 1993, el año en que grabará “Pedrá”, en un fotograma del concierto “Nos tiramos a joder”.

Llega otro tema que quizá para los puristas sea controvertido, pero que tiene con toda justicia su puesto en esta lista. Conocidos es por todos la obsesión de Robe Iniesta por el rock progresivo y sus sucesivos intentos por realizase en este sentido, hasta el punto de tener que inventar su propio concepto, rock transgresivo, para saciar su necesidad. Pero no era suficiente. En el año 1993 y siempre como proyecto apartado de Extremoduro, Robe Iniesta y su recién adquirido amigo, Iñaki “Uoho” (de Platero y Tú), deciden crear por fin la obra cumbre del rock progresivo de Roberto Iniesta y, sin lugar a dudas, lo consiguen. El resultado es un álbum con un solo tema de unos 30 minutos de duración, algo muy propio de este estilo, donde se suceden diferentes “piezas” de diversa índole, aunque no por eso totalmente distinguibles. Y es que aquí radica el error de interpretación de este disco, se puede uno hartar a leer que bien podría haberse dividido en varias canciones, cuando es precisamente la cohesión increíble que consiguen, tanto en música como en letra, aun tratándose de un tema de esa extensión y expuesto a esa locura inherente al rock progresivo, lo que le hace tan merecedor de elogios.

El sonido está bastante conseguido, lejos de una experimentación extrema de otros grupos de este género y muy acercado al rugido típico de Extremoduro, lo cual, aunque no supone ningún problema, si hace sentir que ha faltado en algún momento un paso adelante.

El disco finalmente fue lanzado en 1995, dos años después, a condición de que saliera con el nombre de Extremoduro, aunque contaron con otros músicos que no pertenecían en ese momento a la formación de Extremoduro. Yo siempre he manifestado muy orgulloso que este era su mejor disco, ahora no lo tengo tan claro, pero, realmente, a quién le importa eso:

https://www.youtube.com/watch?v=5Fl7JC0L0Ls

 

  • Smash – Otros Días
Antoñito Rodríguez, Henrik Michael, Julio Matito y Gualberto García (Smash) en 1970 (Foto: Archivo personal de Gualberto García, sacada de aquí)

Hablar de Smash es hablar de palabras mayores en el rock andaluz y en el rock progresivo de cualquier lugar. Y no solo eso, también es hablar alto y claro de blues, de flamenco y de la primera psicodelia que salió de los altavoces de las radios y televisiones de España para confundir y desorientar a nuestros antepasados.

No me detendré en contar las venturas y desventuras de Smash un solo minuto pues, al contrario que alguno de los que han aparecido aquí, Smash sí alcanzó un relativo éxito y una repercusión que, de forma moderada, aún perdura hoy en día. Si soy completamente sincero había elegido antes el grupo que la canción, pues para mí era indispensable que esta banda apareciera aquí, por encima de los temas, que en su gran mayoría son bastante recomendables. Me decanté por ‘Otros Días’ por ser, para mi gusto, una improvisación con el espíritu de los considerados gigantes del rock progresivo, como por ejemplo el ‘Yoo Doo Right’ de CAN, además tiene el aliciente (como verán en el vídeo más abajo) de ser un tema de esta índole interpretado en directo en el programa Musical Express de TVE. En fin, no quiero ser yo el que describa su aportación y dejaré que sea su Manifiesto de lo borde:

“No se trata de hacer “flamenco pop” ni “blues aflamencados”, sino de corromperse por derecho, y sólo puede corromperse uno por el palo de la belleza… La diversión no es el cachondeo, sino la bronca que te pega la belleza. Imagínate a Bob Dylan en un cuarto, con una botella de Tío PepeDiego del Gastor a la guitarra y la Fernanda y la Bernarda de Utrera haciendo compás. Y dile a Bob Dylan que cante sus canciones. ¿Qué le entraría a Bob Dylan por ese cuerpecito? Pues lo mismo que a Manuel Molina cuando empieza a cantar por bulerías con sonido eléctrico: Aunque digan lo contrario, / yo sé bien que esto es la guerra, / puñalaítas de muerte / me darían si pudieran.

 

  • Goma – Subiendo (Shotin’ Up)
Goma, Pepe Lagares, Antonio Rodríguez y Manuel Rodríguez en Sevilla en 1975. (Foto de Antonio Rodríguez).

Goma es otro de los grupos efímeros que tenemos en esta lista, pues se fundaron 1974 y se disolvieron tan solo dos años después, en 1976. Fue formado en el Centro de Arte M-11 de Sevilla por algunos de los que formarían parte de grupos consolidados de esta escena y aledañas, como es el caso de Pepe Sánchez (saxo) que había pertenecido a Gong; Pepe Lagares, que tocaría el bajo con Kiko Veneno o Antonio Rodríguez (Antonio Smash), batería de Smash.

Como Goma solo publicaron un disco llamado 14 de Abril, en 1975. La fecha es emblemática si bien, parece ser, que el grupo se fundó ese día y por supuesto por ser el día de la proclamación de la II República. En la portada aparecen algunos símbolos místicos y una bandera, al parecer roja y gualda, pero que bien podría haber sido tricolor y coloreada por la discográfica pues, recordemos, que estamos todavía en el año 1975 (aunque quizá no te dejen ir ahora por la calle con el disco de Goma si es la coronación del rey, quién sabe).

En cuanto a la música, estamos en una de las cumbres del rock progresivo español y lo digo así porque me duele que no esté en el primer puesto. Nos recordarán inevitablemente a King Crimson, lo cual es un elogio bastante notable, pues los ingleses son, sin duda, parte de la élite del rock progresivo mundial.

El tema que he elegido para representar es una canción absolutamente increíble, pues los elementos que la componen hacen de ella una de esas melodías a la drogadicción que nos sumergen en el mundo de viajes e inconsciencia de la ingesta masiva de alucinogénos. Y es que nos va a alucinogenizar totalmente, incluso me atrevo a ponerla al nivel de “Heroin” de The Velvet Underground, nos sentiremos flotar y correr, como heroína en sangre, con una voz dulce y una melodía suave. De repente, una multitud de instrumentos empezarán a sonar con fuerza, como si no se supiera de dónde vienen, como alegoría del subidón y que nos llevará paulatinamente otra vez a nuestro estado de calma para terminar con un caos como de horror y belleza que se alargará hasta los últimos segundos de calma que preceden a un último éxtasis final. No pueden dejar pasar la oportunidad:

 

  • Tabletom – Mezclalina
Tabletom en concierto con Rockberto a la cabeza.

Recuerdo levantarme un día bastante tarde y bajar a tomarme la caña de reconciliación con el mundo a un bar cercano. Leyendo el periódico distraído (el de papel, el que cuesta Dios y ayuda evitar que se empape de cerveza) me llamó la atención una noticia, en pequeñito, creo recordar que antes o después de los deportes: “Ha muerto Roberto González, cantante de Tabletom. Cuando volví a casa escuché Mezclalina entero y mi relación con Tabletom tomó un cariz especial desde aquel día. No sé si a ciencia cierta tiene mucho sentido andar decidiendo quién es el mejor, más allá de jugar al juego que estamos hoy jugando en esta página hoy, pero desde luego, para mí, Tabletom son los reyes del rock progresivo.

La canción elegida para este simbólico puesto es “Mezclalina” del álbum homónimo, antes mencionado. Se trata de un tema donde se aúnan todos los elementos que se han ido desgranando anteriormente, partes cantadas en inglés, en español, en andaluz bien sentido, reggae, flamenco, rock, guitarras, bajos, flautas, saxofones y vayan ustedes a saber qué más. El resultado es una canción incomparable, tan buena quizá que, como cantaba Rockberto:

“Pues sí, hay gente que piensa que nosotros somos made in Hong Kong y lo que pasa es que no se enteran de lo que es Tabletom.”

Compruébenlo ustedes mismos:

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Rodrigo Pérez

Rodrigo Pérez nace en Talavera de la Reina, donde ha colaborado con distintas bandas de las que ha sido despedido fulminantemente. Estudió Biología en Salamanca y Lengua y Literatura por la UNED.

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