El musical de los Goya y los motivos de la guerra

goya2014

Mi amigo Joaquín Ferro, politólogo y abogado, publicó el mes pasado un interesante análisis sobre La Triple Frontera, un punto geográfico donde convergen las fronteras de Argentina, Paraguay y Brasil. El lugar puede ser un futuro hervidero de conflictos, en resumidas cuentas -para más información, lean a mi compadre-, porque hay una pila de recursos y EEUU ya está inventando, por lo bajini, excusas, para joder la marrana y llevarse el botín.

El domingo por la tarde regresé de Dublín, ciudad que me ha demostrado que, todavía con 24 años, uno puede salir a muerte durante tres noches seguidas habiendo dormido, de media 5 horas cada 24. En la capital irlandesa nos lució sol durante el día, ligamos con mujeres, bailamos, hicimos el gañán, etcétera. Lo pasamos muy bien. Por eso, el regreso a la responsabilidad, ya en Madrid, fue más doloroso por dos motivos: uno, la maldita ciclogénesis; dos, la actuación musical que protagonizaron en la gala de los Goya de este año los actores/actrices Fernando Tejero, Adrián Lastra, Dafne Fernández, Carolina Bang, Secun de la Rosa y Lucía Jiménez. Cuando vi el ‘show’ me acordé del análisis de Joaquín. Pensé: organizan un esperpento de estos en la Triple Frontera, y Obama tira una bomba atómica.

Veamos/Escuchemos/Suframos (de) lo que estoy hablando:

http://youtu.be/FopfuSbxR0Y

En este ‘post’ no encontrarán ninguna rajada habitual contra el presentador, Manel Fuentes, ni tampoco ningún disparo a la frente del cine español. Es más, considero que películas como Vivir es fácil con los ojos cerradosde David TruebaLas brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia, o Caníbal, protagonizada por el que es, en opinión de uno, el mejor actor español de los últimos ocho/diez años, Antonio de la Torreson verdadera cultura, canela fina, cine de verdad. Esta mañana he leído a un periodista amarillento -a un carroñero al que no merece ni la pena citar- escribir algo así como que “cine español” y “cultura” son un oxímoron, olvidando que él mismo sí que es el antónimo completo del vocablo “periodista”.

Ahora bien, el musical de los Goya fue una cagarruta de paloma. Lástima de profanación la que han cometido con la maravillosa Orquesta de TVE, en esta ocasión, dirigida por Fernando Velázquez. Empecemos con el despiece del tema, pues:

  1. La letra de la canción era mala. Uno no pide que la Academia de Cine contrate a Sabina para que el cantautor se marque un “crucigrama” -el propio Sabina dixit– con endecasílabos, rimas consonantes y coherencia en el mensaje, pero tampoco es necesario que el mensaje parezca escrito para un especial cinematográfico de los Teletubbies.
  2. ¿No había otros actores que cantaran peor? Adrián Lastra se ahoga en ese intento tenor de cantar bien. A Fernando Tejero apenas se le entendió, aunque no fueron pocos los perros de los alrededores que dieron 100 vueltas en torno a su rabo. Las actrices estaban buenas, y punto. El único que cumplió, Secun de la Rosa.
  3. La coreografía. En un capítulo de la magnífica serie South Park, Cartman le dice a Kyle que no sabe bailar en grupo por ser judío. Guiándonos por este criterio, los actores del musical, como mínimo, habrían sido los autores de los controvertidos -y falsos- ‘Concordatos de Sión’.

En fin, que musicalmente, la actuación fue un desastre. Menos mal que nos quedaron los Chanantes.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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