‘El héroe más cobarde’, el último LP de la banda granadina El Hombre Garabato

'El héroe más valiente'
‘El héroe más valiente’

Mi amigo Nacho López me regaló el último LP de su banda, El Hombre Garabato, la última vez que visité Granada, justo antes de que irrumpiera borracho desde un contenedor de basura imitando a Joaquín Sabina -cantando “Pacto entre caballeros”-, y justo antes de que mi amigo Alberto Santas se diera una hostia saltando sobre un monopatín. Que un amigo te regale un producto suyo, fruto del arte, es complicado: si lo pones demasiado bien, el personal apuntará: “claro, es amigo tuyo, y no lo vas a poner verde”; si escribes “tal trabajo es una mierda”, tu amigo te mirará mal… Pero como con Nacho hay confianza, pues voy a escribir con crudeza.

El LP se llama El héroe más cobarde y está compuesto por once temas, grabados en la primavera del año pasado. El Hombre Garabato está formado por Guille Egea -bajo y coros-, Iván Elena -batería y percusiones-, mi amigo Nacho -teclados y coros-, Nicolás Hernández -voz y guitarras-, y Óscar Gallardo -guitarras y coros-. El disco se mueve entre el rock y el indie, hay guitarras potentes, teclados modernistas, distorsiones de voz, canciones de amor y crítica elegante. Ah, y colabora Miguel Ríos.

Arranca El hombre más valiente con el tema que da nombre al disco. “Soy el rey del escapismo si me retas en un duelo”. Verso irónico en relación con el título de la canción. Estamos ante una declaración de intenciones, una carta de presentación para aquellos que escuchamos a El Hombre Garabato por vez primera. Le siguen “Qué quieres de mí” y “Ganas”, dos canciones que habitan en un ecosistema muy parecido.

En “Mi voz” canta Miguel Ríos. Es una canción con mucha solera, que arranca con una guitarra que suena a western, a película de Sergio Leone. Es una canción con bilis, con mala leche controlada, pero sin ira. Me gustan especialmente estos versos: “¿Quién rezará esta oración / si el banquero y el bufón han firmado una alianza?”. En mi opinión, es la mejor canción del disco. Han hecho muy bien reservándole un hueco a una leyenda del rock español.

“Volverás” es una canción de despecho: “Rezarás por no verme por las calles, por las mismas que cruzaste junto a mí”. Me gustan mucho cómo quedan los coros en esta canción, muy del estilo Iván Ferreiro. “Enemigo” es de las más cañeras -Nacho: brillantes tus teclados en esta-, y “Por debajo del radar” arranca con tintes de balada triste, crece con la línea de bajo y revienta en el estribillo: “Suelo volar debajo del radar, / suelo escapar por la puerta de atrás”. Quizás sea el tema con más cambios de ritmo.

“Otra vez” es cantable y popera -que no mala, oyes-, con palmas que suenan a T-Rex; “Lobos” es una canción oscura en la que se erige como protagonista inicial el piano de mi compadre, en la que “aúllan los lobos” y en la que vuelven a destacar los coros -creo que es uno de los mejores logros de El Hombre Garabato: hay muy pocas bandas nuevas que cuidan las segundas voces tan bien-. “Inyección” me suena a M-Clan, y en “El fin del mundo”, última canción del disco, priman las distorsiones: “Los calendarios se tiñen de rojo / y una cuchilla atraviesa mis ojos”. Finalizo diciendo que el cantante disimula muy bien su acento de Granada. Recomiendo el disco. Clic.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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