Diez canciones de David Bowie para celebrar su 67º cumpleaños

David Bowie, en el videoclip de "Ashes to ashes"
David Bowie, en el videoclip de “Ashes to ashes”

David Bowie cumple este miércoles 8 de enero 67 años. También celebramos que, el 8 de enero del año pasado, el británico anunció -tras una década de doloroso y accidentado silencio- que publicaría un disco nuevo, The next day, y que escuchamos el primer single de ese trabajo, “Where are we now?”, triste, berlinés, hermoso. El artista resucitaba a lo grande, con un disco de notable alto, variado, generoso, bailable, cantable, anárquico y necesario. Para celebrar el 67 cumpleaños de Bowie, en Acordes Modernos vamos a escuchar una decena de las que, en opinión del autor de este blog, son sus mejores canciones. No están todas las que son, pero sí son todas las que están.

  • Space Oddity“, Space Oddity, 1969.

Estamos ante el primer gran himno de Bowie. El archiconocido Major Tom se marcha del planeta Tierra, comunica con el control central y pide que le diga a su esposa que la ama. Compuesta en un contexto de agresiva carrera espacial, hay quien sostiene que, en realidad, Bowie habla sobre un colocón de heroína. Vamos a escuchar una versión de “Space Oddity” en acústico, en el concierto que el cantante celebró por su 50º cumpleaños en el Madison Square Garden.

 

  • Life on Mars?“, Hunky Dory, 1971.

El maravilloso viaje surrealista y escapista en el que nos sumerge el británico en este tema poco tiene que ver con una ruptura sentimental. En 1967, los franceses Claude François Jacques Revaux compusieron una canción titulada “Comme d’habitude“. Un año después, el representante de Bowie, Ken Pitt, pidió a su representado que la adaptara, y este compuso una canción titulada “Even a fool learns to love”. Pitt pensó que el proyecto seguiría adelante en formato de ‘single’ para la discográfica Decca, pero el asunto quedó en agua de borrajas. Paralelamente, el más popero Paul Anka viajó a Francia, escuchó el “Comme d’habitude”, compró los derechos de la canción, reescribió su letra y se la ofreció a RCA y a Frank SinatraResultado: el archiconocido “My way”. Cuando Bowie se enteró de todo esto, se pilló el rebote y, producto de ese encabronamiento, compuso esta joya:

 

  • Moonage Daydream“, The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, 1971.

The Rise and Fall of Ziggy Stardust es un disco perfecto, desde que arranca con “Five years” hasta que finaliza con “Rock and roll suicide”. El tercer episodio de la mítica historia del que es, seguramente, el ‘alter ego’ artístico mejor elaborado de la historia del rock -un alienígena que quiere salvar el planeta Tierra de un desastre mundial-, cuenta la creación de Ziggy, en un cóctel de religión, amor, libertad sexual y pasión, metamorfoseado con los patrones típicos de una estrella del rock.

 

  • Lady Stardust”The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, 1971.

Considero inevitable volver a detenerme en The Rise and Fall of Ziggy…, en esta ocasión, para escuchar una hermosa balada con toques de ‘glam rock’ presumiblemente dedicada al líder de T-Rex, Marc Bolan. “Y él tenía razón, la banda sería todo / sí, él tenía razón, esa canción sonaría para siempre”, reza el estribillo.

http://youtu.be/z7uyToMRrgM

 

  • The Jean Genie“, Aladdin Sane, 1973.

Uno de las canciones rock más puras y pegadizas de Bowie. “El pequeño Jean Genie se coló fuera de la ciudad, / drogado con láseres y mentiras flagrantes / que apuñalan por la espalda”. Compuesta en Nueva York, apesta a Andy Warhol y a la Velvet Underground. El videoclip de la canción, uno de los más conocidos en toda la carrera de Bowie, fue dirigido por el fotógrafo Mick Rock. Aquí lo disfrutamos:

 

  • Station To Station”Station to Station, 1976.

No solo de Ziggy Stardust vive el hombre. El Delgado Duque Blanco también fue relevante en la trayectoria de Bowie, un tipo que, en aquella época, vivía a base de “pimientos rojos, cocaína y leche”. “Station To Station” abre con sus más de diez minutos el disco homónimo. Ocurre lo que con muchas canciones de Dylan o de Extremoduro: pese a ser una canción de larga duración, no se hace pesada, se disfruta con sus variaciones/estaciones, sus cambios de ritmo, su potencia bien medida.

 

  • Heroes“, Heroes, 1977.

Si alguien me pidiera una definición del vocablo “himno”, quien escribe estas líneas respondería con esta canción. Mantener una relación es una tarea heroica, y Bowie, optimista y luchador, permite a su novia o lo que sea ser mezquina mientras él bebe todo el día, “porque somos amantes, / y eso es un hecho; / sí, somos amantes / y eso es todo”. “Yo, yo seré rey / y tú, / tú serás reina / aunque nada los aleje. / Podemos ser héroes / por un día. / Podemos ser nosotros / por un día”. Si alguna vez estáis jodidos con vuestra pareja y os queréis meter un chute de optimismo (y huevos), poneos este maravilloso tema una vez, y otra, y otra, y otra… Escuchamos una versión de su última gira, “A reality tour”:

 

  • Ashes to ashes“, Scary Monsters (and Super Creeps), 1980.

Once años después, Major Tom vuelve a dar señales de vida. Va “de cenizas en cenizas, de mal en peor”, sabemos que es un paria, un apestado, un yonqui (antes, en el apartadito de “Space Oddity”, mencioné la heroína por esto mismo) y, pese a estar “colgado en las alturas celestiales”, está “más bajo que nunca”. Bowie se caga en la idea de que segundas partes nunca fueron buenas, plantando esta magnífica secuela de una de sus mejores canciones. “Mi mamá me decía que para hacer las cosas bien, mejor no te relaciones con el Major Tom”. En el videoclip, Bowie aparece disfrazado de Pierrot. El tema es delicioso, enigmático y tóxico.

 

  • China girl“, Let’s dance, 1982.

Un temazo. De todos los discos de Bowie, el que mejor pega en las fiestas caseras es Let’s dance. No me avergüenza (bueno, un poquito sí) reconocer que el menda llegó a la música del británico porque, en sus botellones caseros, empezaron a ser frecuentes canciones como la propia “Let’s dance”, “Modern love” y, en menor medida, “China girl”, más sofisticada, más solemne, más romántica. Bowie dijo una vez que era una canción para combatir el racismo. Puede ser. Estamos ante una declaración pasional hacia una chica china, con cierto toque surrealista (“Entré tropezando en la ciudad como una vaca sagrada, / visiones de esvásticas en mi cabeza, / planes para todos, / es en el blanco de mis ojos”), un consejo (“Mi pequeña chica china, / no deberías liarte conmigo. / Arruinaré todo lo que eres”) y una subordinación en forma de estribillo: “Y cuando estoy excitado / mi chinita me dice: / “Oh, nene, cierra la boca”. / Me dice: ‘shhhh'”. Me encanta. Escuchamos una versión de la gira “Serious Moonlight”:

 

  • New killer star“, Reality, 2003.

Reality es un disco mediocre, con una portada fea, al que acompañó una gira maravillosa -“A reality tour”, la última de Bowie- y que arranca con un tema apocalíptico, surrealista y sombrío: “New killer star”, que sobresale por encima -y muy por encima- del resto de canciones que conforman el disco. Bowie divisa una estrella asesina, ve su vida en un cómic “como lo hacían en la Biblia”. “Vamos a enfrentar la música y a bailar”, sentencia, para después ordenar casi hipnóticamente: “No vuelvas a decir que estoy listo, estoy listo, estoy listo; nunca diré que estoy mejor, estoy mejor, estoy mejor”. ¿La interpretación en directo? Brutal. La escojo por ser un cisne bello que se rodeó de patitos más grises. Mas repito: en mi opinión, estamos ante una de las mejores de Bowie.

 

Feliz 67 cumpleaños, maestro. Anunciános pronto otro bombazo, que tenemos hambre de tu arte.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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