David Bowie: el músico más importante de 2013

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Si para la revista Time el personaje del año ha sido el papa Francisco, así como para la revista gay The Advocate o para los periódicos españoles El Mundo y El País, debido al huracán aparentemente revolucionario -y, en mi opinión, sano, necesario, imprescindible- que ha ocasionado entre esa casta marmórea y vetusta que ocupa El Vaticano, musicalmente hablando, en el año 2013 ha reinado, a pesar de Miley Cyrus, Justin Bieber y Auryn, el Delgado Duque Blanco de las pupilas desiguales: David Bowie.

El Camaleón mutó durante diez años en un animal hibernante y dolorosamente silencioso hasta que, en enero de este año barciano -de Bárcenas, se entiende-, metamorfoseó en un leopardo certero y acechante, dejándonos a todos en estado de shock con dos bombazos informativos, que dirían en Aquí o hay quien viva: lanzamiento de ‘single’ -”Where are we now?”- y publicación en marzo de nuevo disco: The next day. Independientemente de las opiniones que suscitó la canción, el revuelo mediático fue inigualable -y adecuado.

Llegó marzo, y el disco se publicó, y la critica internacional -a diferencia de la española, mí no saber por qué- lo aplaudió hasta el callo: por ejemplo, The Independent lo calificó como “el mejor álbum de regreso en la historia del rock and roll”; por su parte, la BBC lo definió como “un retorno triunfante, casi desafiante”, así como “innovador, oscuro y creativo”; a un servidor le encanta, y aun sabiendo que hay canciones mejores y peores, mentiría si dijera que The next day no es el disco que más he escuchado y disfrutado en estos últimos meses.

Arranca con “The next day”, un tema bastante cañero y muy pegadizo; continúa por “Dirty boys”, en el que DB se disfraza de Tom Waits -melódicamente hablando- para volver a ser DB en el estribillo; sigue por “The stars (are out tonight)”, que ya han escuchado; le sigue “Love is lost”, oscura y orgánica; la quinta es “Where are we now?” (también la han escuchado)…

Y me detengo un poco en “Valentine’s Day“, mi favorita. Arranca con un ritmo sencillo que dura unos segundos, se rompe y da paso a la guitarra eléctrica. Su riff es sencillo pero hermosísimo y muy pegadizo, los juegos de voces se intercalan de una manera genial y me atrevería a decir que es la mejor canción que se ha hecho en el mundo sobre esa maldita festividad amorosa y comercial.

“If you can see me” es vanguardista; “I’d rather be high” setentera; “Boss of me”, potente; “Dancing out in space”, horterilla, animada y coral; “How does the grass grow?” podría haber pertenecido, perfectamente, a Heroes; “(You will) set the world on fire” es la más heavy (sin ser heavy, entiéndase); “You feel so lonely you could die” es una bonita balada. El disco acaba con “Heat”, oscura, enigmática -y la canción que menos me gusta-.

18 de marzo de 2013, ‘The next day’ de Bowie cumple una semanaAcordes Modernos

 

Los ‘singles’

 

El goteo de singles -con el correspondiente videoclip- ha sido constante y generoso:

1) “Where are we now?”: 8 de enero.

2) “The stars (Are out tonight)”: 26 de febrero.

3) “The next day”: 17 de junio.

4) “Valentine’s day”: 19 de agosto.

5) “Love is lost”: 28 de octubre.

6) “I’d rather be righ (Venetian Mix)”: 5 de diciembre.

 

‘The next day extra’

 

El 4 de noviembre, Bowie reeditó su último disco, llamándolo The next day extra. El nuevo formato incluye el álbum original, un CD con una decena de canciones y un DVD con los videoclips que se habían publicado hasta la fecha: “Where are we now?”, “The stars (are out tonight)”, “The next day” y “Valentine’s day”.

En la primera edición deluxe de The next day ya pudimos escuchar “So she”, “Plan” y “I’ll take you there” -además, la edición japonesa incluyó una canción extra: “God bless the girl”-. A estos temas hay que sumar “Atomica”, “The informer”, “Like a rocket man” y “Born in a Ufo”, además de los remixes de “Love is lost” -a cargo de James Murphy, responsable del nuevo álbum de Arcade Fire, en el que Bowie también ha colaborado haciendo coros en “Reflektor”-, y de “I’d rather be high”.

 

La guinda que falta: una gira

 

En la madrugada del 30 de octubre, Bowie subía a su web una fotografía hecha por Jimmy King con un verso de “Moonage daydream” -“Keep your ‘lectric eye on me babe”-, al que le seguía un misterioso “Good news coming“. ¿Qué quiere decir el músico? Ni zó, pero los deseos y las peticiones de sus admiradores, junto a la rumorología del entorno del británico, apuntan en una dirección: al retorno de Bowie a los escenarios.

Abrió la veda el propio productor de Bowie, Tony Visconti, insinuando en Express que el autor de “Ashes to ashes” o “Let’s dance” planeaba un concierto en Londres. Por su parte, el guitarrista Earl Slick declaró en The Guardian: “Obviamente, queremos que haga gira. Pero ahora mismo es una gran incógnita (…) Podría recibir su llamada mañana diciendo: ‘Hola, ¿qué te parece?“.

Posteriormente, en septiembre, The Mirror contaba que la productora Live Nation habría ofrecido un contrato multimillonario al Camaleón para actuar en el Olympic Park en 2014. Además, AEG también presentaría otra oferta en breve, posiblemente para actuar en Hyde Park. Según London Evening Standard, Bowie ha recibido ofertas con enormes sumas de dinero y las ha rechazado por culpa del miedo escénico: “Sabe que el nivel de expectativas es enorme” y, por ello, “sufre una gran presión”.

Que lleguen las “good news” pronto, Virgencita. Yo voy ahorrando, por si acaso.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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