“Locura transitoria”, de Extremoduro: canción de 2013 para ‘Acordes Modernos’

De izquierda a derecha: Miguel, Cantera, Iñaki y Robe
De izquierda a derecha: Miguel, Cantera, Iñaki y Robe

Impacientes, las tripas del alma gruñían en verano porque se sabía que Extremoduro iba a sacar disco en 2013, pero la publicación no llegaba, y ese silencio mediático -en ocasiones, muy agradecido- en el que la banda de Robe IniestaIñaki Antón vive envuelta tampoco se rompía, hasta de que de repente, zasca, los jefes dan el pistoletazo de salida, y la noticia, más que volar, estalla en octubre: el nuevo CD se llamará Para todos los públicos y verá la luz a mediados/finales de noviembre. Luego vino el lío de la filtración, el lanzamiento adelantado, la rueda de prensa de la guardia civil y los ‘Extremo’ mandándonos a tomar por culo a todos desde su web:

(…) Al final, nos pareció que sería demasiado trabajo, porque, ya de antes, teníamos pendiente demandar a la compañía discográfica y a la oficina de contratación.

Así que nos lo hemos pensado mejor:

IROS TODOS A TOMAR POR CULO.

No me atrevería a decir que Para todos los públicos sea el disco del año. En Para todos los públicos hay ocho canciones que están bastante bien, con letras que calan, masajean o abofetean, según, y melodías envolventes, hipnóticas y violentas. Citando a Miguel Hernández, estamos ante “un carnívoro cuchillo de ala dulce y homicida”. Por otro lado, señalar que pocos grupos/solistas son capaces de emocionar haciendo referencia al “chichi” o a la “picha”, y la banda de Robe siempre lo hace, con el talento sobrado para hacer de lo soez un arte. ¿Es el mejor disco de Extremoduro? Rotundamente NO. ¿Es un disco mediocre? Rotundamente NO.

Porque la conocía, la primera canción que escuché de Para todos los públicos fue “El camino de las utopías”, de la que ya se ha hablado en Acordes Modernos unas cuantas veces; la segunda canción que escuché fue la primera: “Locura transitoria“. Y del mismo modo que no creo que Para todos los públicos sea el mejor disco de Extremo, sí que digo con toda franqueza que “Locura transitoria” es una joya, una obra a la altura de “Autorretrato”, “La vereda de la puerta de atrás” o “Puta”, una canción para recordar, y así.

¿Motivos? Valgan estos tres:

  1. Melódicamente es una maravilla. Está muy bien estructurada y, fruto de ello, los ocho minutos y pico que dura se pasan en un pispás. Hay canciones de tres minutos que duran una eternidad, y otras de ocho o nueve que hipnotizan. Empieza suave, violines de Ara Malikian incluidos, luego hay un cambio con aire tropical, y luego viene el fogonazo final, potente, puro, original de Extremo.
  2. Es como un hijo pródigo de La ley innata, mi disco favorito de Extremoduro. Todo lo que me huele/suena a ese trabajo me maravilla. “Locura transitoria” es un viaje más por esa demencia sana del Robe, pero en primera clase.
  3. La letra. El Robe es un poeta de primera. La métrica es puntual. El mensaje, maravilloso. El lenguaje está muy cuidado, y de vez en cuando te salta un “coño” o una cabra tirada del campanario que evita que a la canción se le catalogue como cursi.

En fin, que como el blog, con permiso del jefe Cambronero, es mío, pues yo voy y digo que “Locura transitoria” es la mejor canción que se ha publicado en 2013. Querencías y extravíos, aquí.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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