Una octogenaria agrede a un ‘hipster’ por culpa de una canción de Tom Waits

tom-waits33En la madrileña calle Ferraz, a pocos metros de la sede nacional de lo que queda del PSOE y haciendo esquina con la calle Marqués de Urquijo, se encuentra la parroquia del Inmaculado Corazón de María, con sus sacerdotes, sus velas, su(s) Cristo(s), su(s) Virgen (vírgenes, escasas ya, en la postmodernidad) y sus ancianas. Victoria Peláez, de 84 años de edad, salía de misa a las 12.55 de este domingo, después de haber hecho la señal de la cruz con agua bendita, después de haber comulgado y después de echar 20 céntimos falsos en el cajón ese de las velas. Abandonó el templo, cruzó la acera y caminó en dirección al Parque del Oeste, rumbo al pisito de su niño Chechu Javier, cincuentón ya, que vive en la calle Altamirano, pero más pegado al Paseo de Rosales que a la calle Princesa.

Victoria Peláez es una señora bien -nieta de marquesa, con contactos en la Familia Real, y esas cosas- y su niño Chechu Javier no es, según ella misma dice, empresario: “Eso es de pobres: mi chiquitín es financiero”.

Pequeño Jim, un joven consumido por el acné y por el progresismo hipster se encontraba arrodillado frente al escaparate de una pastelería cercana. El joven, que llevaba una camisa con manchas de ¿café? (eso me ha dicho posteriormente) y un bombín, estaba adorando a una figura de Jesucristo hecha con chocolate. El tipo, ensimismado, no daba crédito a sus ojos: estaba ante una canción de Tom Waits plasmada en la realidad. “Fíjese -gritó-: ¡estamos ante un verdadero milagro!”. La vieja lo acusó de herejía y le arreó un bolsazo (o sea, golpe con el bolso) en el cogote. Pequeño Jim, que no es/era un hipster de gimnasio, sino simplemente de los de gafas kilométricas y camisa de cuadros, cayó por knock out. Recuperó el conocimiento a la media hora. Sufrió un chichón gordo y un raspón en la rodilla izquierda.

La historia no tiene mucho más. Y es ficticia, como la inteligencia en Mujeres, hombres y viceversa.

Pero llevo meses, repito: meses, buscando una excusa, una novedad, para hablar de Tom Waits en Acordes Modernos y, salvo el último libro de fotografías y salvo una aparición en un concierto de los Rolling Stones, del tipo no se sabe nada nuevo: no da señales de vida (musical), ni hay vísperas de nuevo discos ni de (ay, ay, ay: triple lamento) próximos shows.

Así pues, que suene “Chocolate Jesus”, del disco Mule variations (mi favorito).

Comenta con tu usuario de Facebook

comments

Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Al utilizar nuestro sitio web, usted consiente el uso de cookies de acuerdo con nuestra política de cookies. Obtenga más información sobre: cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies