“La internacional” y la EPA en este Primero de Mayo

Los sindicatos mayoritarios españoles, Comisiones y Ugeté, dónde están, no se ven, que cantábamos en las manifestaciones del año pasado, cuando yo creía más en el cambio, en la solución y en el poder del grito de la calle cortada, la carretera ocupada -que no okupada– y la plaza acampada. Bendito/maldito pasado reciente; bendita/maldita adolescencia revolucionaria, a ver si se emancipa, o no.

Dónde están, no se ven, Comisiones y Ugeté: pues en la Puerta del Sol, hijo, que hoy sí se ven, toca exhibirse, haciendo tiempo para las cañas, las tapas, el qué tal tu niña, que me han dicho que te ha salido ingeniera, y de tu zagal qué, pues ahí lo tienes, repitiendo por tercer año consecutivo no sé qué de BUP, aunque a uno le paece que el BUP, como el seiscientos, es cosa del pasado.

Los secretarios generales y los jefazos de la taifa madrileña, sobre el escenario, soltando su mitin ante treinta, cuarenta mil personas, según ellos; ante tres o cuatro mil, según, por ejemplo, Pérez-Maura, bigote conservador y sabio de ABC. Yo, que en este tipo de cifras me guío por la ponderación, imagino que habría entre quince y veinte mil.

La cosa, que pese a los sindicatos mayoritarios, dónde están, no se ven, ya saben cómo sigue la canción, ver/oír/escuchar cantar a quince/veinte mil almas cantando “La Internacional”, puño en alto, todavía (me) sobrecoge. Arriba, parias de la Tierra, en pie, famélica legión de 6 millones y pico de parados, según la EPA. Atruena la razón en marcha: es el fin de la opresión, y EPA; agrupémonos todos, no sé si en la lucha final, pero sí en la cola del Inem o en la del aeropuerto. “Movilidad exterior“, que dice la ministra Salcedo, digo, Báñez. ¡Yepa!

Contra todo, no suena poderoso, pero suena, que dadas las circunstancias, los Cándidos y los Toxos, suena, decía, el “basta ya de tutela odiosa, que la igualdad ley ha de ser: ‘No más deberes sin derechos, ningún derecho sin deber'”. Y otro estribillo más, y a tomar cervezas algunos, y a recordar los bonitos días en los que fuimos músicos de banda, cajeros de supermercado o funcionarios de la administración. Arriba parias de la tierra, dónde están, no se ven.

L'Internationale

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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