La banda de rock Ruedo Ibérico presenta su disco en Manzanares

Lo he intentado evitar, pero una cosa es ser ególatra, y otra muy distinta, con todos mis respetos, obviar una evidencia, echar tierra sobre uno o, mejor dicho, tapar con una nube de polvo un proyecto existente, vivo y palpitante. Llevaba mucho tiempo sin escribir sobre mi grupo, Ruedo Ibérico, del que formamos parte mis amigos Paco Ríos, Enrique Sánchez, Rober Recio, Andrés Martín y un servidor. ¿Por qué? Por falsa vanidad, quizás, o por no aburrir al personal con las cosas de uno. No lo sé y tampoco es que, a estas alturas del post (ya he superado las noventa palabras), vaya a buscar ni a encontrar alguna justificación.

El caso es que presentamos el EP, aquel que grabamos por febrero, El mundo moderno, ahora, a finales de abril, tarde, pero no mal. Aquí, la mayor parte de los miembros -no piensen mal, golfas- de este equipo somos todavía estudiantes -incluido yo: todavía me falta 1 crédito para licenciarme, pese a los pesares, ay-, y en febrero no hicimos una puta mierda -aparte de grabar, que tampoco es que sea moco de pavo-. No penséis que de un tiempo a esta parte nos hemos estado tocando los cojones: hemos ensayado mucho, hemos practicado canciones nuevas, pero, por hache o por bé, ha habido cosas que han chirriado, que no han sonado como nos gustaban y, ante las dificultades, no hemos querido darnos prisa. Al final, el día ha llegado, tarde, pero bien.

Qué coño, muy bien.

Porque para Manzanares (Ciudad Real) tenemos preparado el concierto más completo que hemos ofrecido hasta el momento. Es más, a corto plazo, no haremos algo tan extenso, tan global, como lo que haremos en nuestra tierra. Tocaremos mejor/peor, pero en Madrid los límites de tiempo acortan más; en Manzanares nos han pedido/exigido (bendita exigencia) que nos tiremos 90 minutos. Sin problema: haremos un repertorio de 15 canciones propias, con esa bendita y bonita fortuna que tenemos, de no recurrir a temas de otros -uno, que se considera ante todo autor, presume de esto-.

Yo he tenido mis bajones con el grupo o, mejor dicho, conmigo mismo. Pero ahora mismo, nobleza obliga a confesar que estoy a tope. Nos ha dado su bendición Álvaro Suite, de Los Santos Inocentes, que es, ni más ni menos, el guitarrista de Enrique Bunbury; hemos aparecido en medios locales y provinciales, y hasta han anunciado nuestro concierto en ItaliaCon due palle. Las cosas como son, mi amigo Paco ha tirado mucho de mí en este sentido -el de animarme, digo-. Yo, tan agradecido.

Por último, destacar que a Manzanares vienen a vernos nuestras familias, nuestros amigos aborígenes y, además, amigos nuestros de Madrid: Víctor y Tala, fotógrafo oficial.

Por no mencionar a mi jai (Sí, amigos. He desertado de la golfería. El Yisus no es lo que era).

Os dejo el cartel (en él está toda la información del concierto), el Bandcamp, y el link con el evento. Quien quiera venir, que venga; quien no quiera, pues que se joda.

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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