Violetas para Salvador Allende

Yo creo que si el Demonio tuviera que elegir algún día para su nacimiento, más que el seis de junio, escogería el once de septiembre, aun cuando mi escepticismo, ante este tipo de cosas, hace que no me aventure demasiado en ellas. Pero el 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos sufrió un atentado brutal por parte de unos zumbados que secuestraron unos aviones y se estrellaron, entre otros lugares, contra las neoyorquinas Torres Gemelas. Hubo unos cuantos locos que decían, en su momento, que se veía la cara del Diablo en el humo que vomitaba el hormigón de los edificios, cuando estos estaban a punto de derrumbarse.

La tragedia que sufrieron los Estados Unidos fue terrorífica y brutal, y cuando uno habla del 11-S, inmediatamente, se acuerda de los atentados en Times Square, de Bin Laden y de George W. Bush.

Pero hace 39 años, el 11 de septiembre de 1973, un golpe de Estado encabezado por el tirano militar Augusto Pinochet derrocó un gobierno democrático que indigestaba a los EEUU, presidido por Salvador Allende. Durante la dictadura del general Pinochet (1973-1990), según cifras oficiales, unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 permanecen aún como detenidos desaparecidos, mientras otros 33.000 sufrieron la tortura y la prisión por causas políticas. Lo bueno y lo malo que tienen los números, respecto a la literatura, es que no dan lugar a interpretaciones.

Por eso, sin menospreciar a las víctimas del 11-S de 2001, en Acordes Modernos nos acordamos de Chile, del Palacio de la Moneda, de Salvador Allende y, ya puestos, de la mejor poetisa y cantautora del país latinoamericano: Violeta Parra. Tenemos la bendita suerte de que Joaquín Sabina nos lo ha puesto muy fácil. Escucharemos “Violetas para Violeta“, que reza:

La cuequita de mi Chile,
los listos de Guasingtón,
la mancillan con fusiles
que acribillan la razón,
malaya sean los desfiles
y el cristo que los fundó.

Los pobres no somos ricos
ni el cobre es más que la greda,
la libertad cierra el pico
desde que hay toque de queda,
pregúntale a los milicos
qué hicieron en La Moneda.

¡Viva por siempre, Allende presidente!

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Jesús F. Úbeda

Jesús Úbeda nace en 1989 en Ciudad Real. En 2006 se traslada a Madrid, donde vive. Licenciado en Periodismo.

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